950. HAY UNA RIOJANA EN MARTE
Efraim Centeno Hernáez | Jacobo Calleja

En 2028, Mariana López, natural de Logroño, fue el primer ser humano en caminar sobre Marte. Desde niña, había imaginado ese momento histórico y cómo su hazaña se alojaría para siempre en la memoria de la humanidad. Soñaba con ser recordada por una frase épica, como la de Armstrong al pisar la luna.
Pero el camino hasta el planeta rojo estaba pavimentado con dificultades. La doctora Luz Weiss, de Berlín, sicóloga principal de la ESA y responsable de la selección, detectó un punto débil.
—Sra. López—le dijo la doctora Weiss—, seré clara. Ha superado usted las pruebas más exigentes: es un prodigio de inteligencia, equilibrio emocional, y fortaleza física. Políglota y de personalidad carismática. Enhorabuena. Lo único que puede dejarle fuera de este viaje es su tendencia al chiste fácil.
—Como el de que quiero llegar “a amarte”. ¡Ja, ja, ja! Efectivamente, considero importante crear un buen ambiente de equipo. Es usted brillante, Luz, se ha dado cuenta enseguida—reconoció Mariana.
—Aquí tengo fama de ser la sicóloga más eficiente—se irguió Luz orgullosa.
—Eso se comenta en el laboratorio—repuso Mariana.
—¿Qué?
—Que no hay nada más rápido que la Luz.
La doctora Weiss, mantuvo una larga discusión al respecto con Mathew Lamb, director de la misión Mars One.
—Que el chiste fuera bueno no importa, Mathew—explicó Luz—. Además de poco respeto, indica falta de concentración.
—Es que la tipa es galáctica—repuso jovial el director—. La misión ha recuperado la popularidad desde que nos apodan los “marsones”, fue ella quien lo inventó con los periodistas. Ahora sí que estamos como para tirar cohetes……
—Mira cómo me muero de risa, ja—dijo Luz—. Esto es pueril. Hablamos del primer viaje interplanetario, la aventura más grande jamás emprendida por la humanidad, con la vida de cuatro astronautas en juego. Si Mariana López se suma a la tripulación, será responsabilidad tuya haber enviado una cachonda a Marte.
—Es nuestra candidata estrella, Luz, la mejor en todos los baremos. ¿Sabes que el gabinete de comunicación ha elegido su propuesta de frase para proclamar la llegada?
—¿En serio? ¿”Hasta el infinito y más allá”, o algo así?
—Completamente en serio: “hoy la humanidad da otro gran paso, cada vez más unidos, cada vez más lejos”.
El despegue, y el largo y extenuante viaje resultaron según lo previsto. En cambio, como miles de millones contemplamos en directo, la llegada, se salió algo del guion. Inexplicablemente, entraba helio en el respirador de la comandante Smirnova, y dio todas las órdenes de amartizaje con voz de pitufo. Alguien había proporcionado vino tinto al capitán Cheng la noche anterior, le entró la risa tonta y tardó casi una hora es desbloquear la escotilla. Y en cuanto al piloto americano, Johnson, en su intercomunicador no paró de sonar musiquilla: “¡Ops, lo he vuelto a hacer!” de Britney Spears.
Mariana, eufórica, bajó la escalerilla ondeando una bandera de La Rioja y proclamó, con alegría contagiosa:
—¡Aúpa ahí! Desde hoy llamadme Marciana, ¡Marciana López!