1235. HISTORIA CON PROBLEMAS
Álvaro Aparicio | Zorro Chino

Gracias por sintonizar nuestro programa.
Mi nombre es Brad Pitt y esto es “Historia con Problemas”.
Las cruzadas, como el Big Bang y Spotify, fueron la voluntad de Dios, y así lo hizo saber Urbano Dos Palitos en el Concilio de Clermont.
Os preguntaréis: ¿cómo se organizó semejante follón?
Bob Dylan nos lo explica: «El Papa les dijo: “Chicos: si os vais a Tierra Santa os perdono las movidas. Tú, que le prendiste fuego a catorce aldeas: perdonao. El otro, que te bañaste en sangre de niño santo: perdonaíto también. Convincente el tío”.
Trasladémonos a las cruzadas.
Hubo una que pasó a la historia por liderarla Pedro el Ermitaño, un tipo que, como su nombre indica, no estaba muy conectado con la realidad, y se montó la película de que podría marchar a Tierra Santa con lo puesto. Convenció a unos desgraciados que todo el rato preguntaban si ya habían llegado a Jerusalén. Así arribaron a una aldea cochambrosa. Veían una pocilga con tres marranos y preguntaban: «¿Será esto Jerusalén?». Y Pedro los abofeteaba con una mano que pesaba de la mugre que tenía encima y decía: «Aún no, hermano».
Daba buenas guantás. Solo la roña de las uñas sumaba trescientos gramos de impacto. Pedro estaba considerado el Tyson de la cristiandad. Los cronistas de la época siguieron su rastro porque encontraban zagales inconscientes por el camino que habían preguntado si ese puente torcío de cuerdas era Jerusalén.
A este respecto, Macaulay Culkin aclara: «La muchedumbre que seguía al Pedro eran parias, vagabundos y potenciales otakus. Por eso, cuando veían un corral de cabras se pensaban que los caprinos eran la fuerza opositora selyúcida”.
Volvamos a Pedro y a los politoxicómanos que le siguieron hasta Constantinopla preguntando si ese cartel de McDonalds a 3 kilómetros era Tierra Santa. Como iban con lo puesto, jodida cruzada iban a montar ante un ejército selyúcida equipado con acero valyrio.
Pedro pidió ayuda al emperador Alejo.
Henry Thomas, el actor que hizo del niño Elliot en ET, nos lo cuenta: «”Masenfalta armas”, dijo Pedro. “Puta madre, Pedro, tasvenío con lo puesto”, contestó Alejo. “He escuchado la llamada de Cristo Rey y tenía que venir sí o sín”, dijo Pedro. “Pero te has traído a la barra brava de Boca Juniors, Pedro. Tienes una responsabilidá con esta gente”, objetó Alejo. “Bro, te lo estoy diciendo, masenfalta armas. ¿Te quedan Eurofighters?”, exigió Pedro, “No me rompas el contexto histórico, Pedro, no me rompas más las bolas, Pedro”, concluyó Alejo».
Pedro armó flor de quilombo en la actual Palestina. Como sus soldados eran gorrillas en su mayoría, su arma de financiación era ir pidiendo un euro a todos los transeúntes. Pero no bastó, y los selyúcidas los amasijaron en un 30 a 0, con varios goles en propia puerta que no fueron contabilizados porque Pedro mareaba al árbitro pidiéndole roja a un tal Saladino que no existía en ese momento.
Hemos traído a un xenomorfo para describir la triste épica de este momento: «ssssssssssssssssssssssss».
¡Gracias por escucharnos!