548. HISTORIA PARA NO DORMIR
Agnès Ortega Pérez | Agnès Ortega

En la vida todo gira alrededor de una misma cosa el amor. Pero esto es el principio para poder seguir hacia delante.
La vida empieza siendo sencilla tanto para los de arriba, refiriéndome a los que supuestamente tienen algún poder (dinero, dinastía o como se le quiera llamar), como para los de abajo (gente trabajadora) y los que están muy por debajo (la gente que ha sabido huir de esta sociedad y a causa de eso ahí).
Todos hemos sido bebés inocentes con la ternura entres nuestras manos. Nacemos libres de cualquier pecado, solo aquel que se cometió en vidas pasadas y venimos a recordarlo para solucionarlo. Al nacer el amor nos irradia, pero no sé realmente cual es la razón por la que ya los niños y niñas desde bien pequeños y pequeñas, a una muy temprana edad se les manifiesta una actitud que se otorga al egoísmo.
Nacemos sabiendo que solo nosotras existimos, que no hay nadie que se le parezca. Pero poco a poco nos damos cuenta de que no es así, porque todas las personas acabamos haciendo lo mismo, poniendo un ejemplo: estudiamos una buena carrera, conocemos a alguien con quien podríamos compartir nuestra vida o almenos los gastos que supone el independizarse. Tenemos un hijo o hija para poder darle una mejor vida que la se tuviese. Nos hacemos muy mayores sin estar satisfechas de lo que hemos hecho porque sabes que te ha faltado hacer cosas que no pudiste hacer por la condición en la que vivías o porque no lo viste cuando fue necesario. Nos jubilamos y morimos.
Morir es donde nadie quiere llegar, pero es donde todas las personas vamos a parar.
Da igual si te pasas la vida limpiando casas, o si te sientas delante de un ordenador durante ocho horas, si te sientas en la “silla real” todas las personas tenemos que ir al siguiente paso después de la vida, la muerte.
Tampoco importa la edad que se tenga, si ya has cumplido tu misión, es lo que has elegido, pero no se deben saltar las leyes vitales.
Con esto quiero dar a entender que no se debe una provocar la muerte porque era algo que no tocaba. Al igual con la vida, sino se puede dar vida pues adopta una criatura que lo necesite. Ya sé que es muy fácil decirlo, pero es que quizá el cuerpo ya nació así y no te tocaba tener descendencia.
Todas las personas llegamos a los mismos tabúes, nadie habla más de lo que nos toca y siempre pensamos cosas malas. El mundo se llena de estrés, agobio, cansancio y malos pensamientos. Y aún así queremos fingir diciendo que la vida va bien.
El día que la gente se tome las cosas con más calma, empezando por mí entonces el mundo empezará a ir mejorando poco a poco.