718. HOUSEWIVES COMMODITIES EXCHANGE
Enrique Rodríguez Rodríguez | Pozuelito

Jacinta terminó de barrer la casa y tomó un respiro.

– Tiempo de hacer la compra de hoy… 2 docenas de huevos, sobaos para mi Anselmo, una no-burguer de no-carne para la niña, que ahora es vegana… un día la meto una no-hostia… bueno, vamos al tajo …

Mientras encendía las pantallas, Jacinta pensaba en la volatilidad de los futuros de materias primas. Revisó la receta…. ¡Joder! se había olvidado una pizca de comino. Definitivamente hoy tendría tque defender su posición, comprar un spread de sobaos pasiegos y vender futuros de pimentón de La Vera.

Tres pantallas se iluminaban al frente de Jacinta mientras esta se adecentaba el moño.

Al frente, los movimientos del Housewives Commodities Exchange, donde las amas de casa diariamente hacían la compra.

A la izquierda, la pantalla con las gráficas de las ofertas de materias primas de la bolsa de alimentos, dominada por Mercabrona, Cabreofull y Ahorasubomás.

A la derecha, el ZoomRoom. En cada ventana, el avatar del correspondiente vecino con la irrefutable manifestación de la estulticia hispánica: Marianito el del 5ºC avatariado de Tom Jones, y la gorda del 2º izqda avatariándose de Estén Belebar, la famosa fabricante de salmorejo y proveedora de Mercabrona.

Empezaré cerrando el hedge fund bajista de salmorejo, así no cocino nada de postre.

En el ZoomRoom destelló una llamada del 3ºC, de Benedicta la teleadicta.

– Jacinta, rica, ¿te sobra una pizca de swap de pimienta y una tacita de futuros de aceite? Tengo el cocido en el fuego y necesito cerrar la olla, que me he puesto los rulos ya.
– ¡Qué cabeza tienes, Benedicta!

Jacinta cerró la compra con una hábil jugada de opa hostil de dos docenas de huevos camperos. Se quitó los rulos y activó su avatar de Chica Bond en bikini para llamar al Repartebrona.

– ¿Metaverso de Mercabrona? Mande al repartidor por favor.

Con estupor, después sorpresa, después admiración, después fascinación y por último con evidente lujuria, Jacinta observo al avatar de Brad Pitt que le traía su compra, y que posaba sus ojos a lo largo y ancho de la anatomía del metaverso de Jacinta. Aunque sin llegar al priapismo, Jacinta notó el nacimiento de un promontorio, luego montículo, luego atalaya y por último cúspide en las zonas bajas del susodicho repartidor.

En un brusco y compulsivo movimiento se bajó las bragas (las verdaderas), volaron dos docenas de sobaos, y Brad-Avatar y Jacinta de la Prospe disfrutaron de un polvo de los de toda la vida encima del teclado.

El culito de la Jacinta sobre el qwerty del teclado. Compra en Tokio. Brad empujando. Vende spreads en la City. Se la chupo. Vende futuros en Chicago. Enfrascados en la pasión, el culito de Jacinta brincando daba órdenes sobre el teclado.

Llamada en el ZoomRoom. La del 5ºC

– ¿Jacinta? ¿Qué haces? No entiendo tus movimientos financieros …

– Chica, ¡qué estrés hacer la compra! … estaba haciendo un postre especial … mañana es el cumple de la niña y quiere una tarta de zanahoria…. A ver quien mandan de repartidor….