180. I HAVE A DREAM
Rubén Romer López | Ruben A

¡Buenas, mi nombre es Rubén Romero y tengo un sueño! Y no, no es ser negro y morir de un tiro. Mi sueño es ser uno de esos que suben cosas a las redes sociales, salen en todos los medios de comunicación, ganan muchísimo dinero de extraña procedencia, van a todos los eventos y consiguen mover masas con sus palabras y mentiras. Exacto, lo habéis adivinado, ¡quiero ser político! Desde pequeñito me ha gustado, eso de tener dinerito sin hacer nada y que la gente te haga caso cuando no sabes de nada es genial Pero cuando crecí me di cuenta de que no cumplía el principal requisito y es que me gusta trabajar. A si que nada, cambié de registro y me decidí elegir otro trabajo: funcionario. Si sí, pero de los buenos, de los funcionarios de la salud; la salud que me da meterme 3 desayunos al día, no tener que madrugar y hacer el camino hasta mi casa más rápido que la luz. ¿Cómo? Pues teniendo horario hasta las 15:00 y llegando a mi casa a las 14:00. ¡Viajo atrás en el tiempo! Pero si, enserio me gusta trabajar, tengo que reconocerlo, soy el típico adicto al trabajo. Lo que me reconforta es que hay mucha gente adicta a su trabajo que lo ha podido conciliar con su vida familiar y sexual, como claro ejemplo tenemos a los curas. Aunque, si os digo la verdad mi verdadero sueño era ser futbolista, ahí todo el día haciendo lo que te gusta, viviendo en casas de lujo, yendo a fiestas, con las mejores mujeres, sin tener que pensar demasiado, comiendo en los mejores restaurantes sin pagar… ¿Sabíais que hay futbolistas que incluso se han dormido en el banquillo durante los partidos? Espera, ¡creo que ahora entiendo porque quería ser político!
El problema es que, a día de hoy, a mis 29 años, no he cumplido ninguno de estos sueños: me toca madrugar, tengo que mirar la cuenta del banco a final de mes, no tengo pareja, tengo un coche que se cae a pedazos… lo único bueno de todo esto es que hay gente como yo, o diría que incluso peor, y sois vosotros. ¿Por qué? ¡Porque tenéis casi todos los mismos problemas que yo, pero encima vosotros venís a ver como yo os los cuento!
Y aunque no he terminado siendo futbolista, ni político, ni nada de eso, he conseguido recibir la ovación que ninguno de ellos recibirá jamás, la ovación de toda España aplaudiendo desde los balcones a todos los que hemos participado activamente durante la pandemia. Por ello, os doy las GRACIAS!!!