602. INCERTIDUMBRE
JAVIER JIMENO BAYONA | Javier

Mira cómo le brilla la mirada. Seguro que ahora dice algo así como ¿y si nos tomamos el postre en mi casa? Muy manido, pero me pone tanto que me va a dar igual. Aunque antes creo me apetece otro cóctel. Sí, a ver si pide otra ronda y propone un brindis. Por habernos encontrado. O por las nuevas experiencias. O por el placer directamente, que ya hemos dado bastantes rodeos, aunque la verdad es que muy excitante la forma en la que estamos alargando esta incertidumbre. No nos engañemos, me apetece que haga un barrido con el brazo, las copas salgan volando y rodemos por la mesa únicamente vestidos con el mantel, pero yo que sé. Como no diga algo ya seré yo quien me lance y acabarán echándonos del restaurante. Espera, ¿me acaba de rozar? Sí, claramente eso no ha sido algo involuntario. Sus labios están entreabiertos. Se acaricia el mentón. Inspira, entorna la mirada, sonríe levemente. Está a punto de prender fuego al aire con lo que va a decir.

-Bueeeno, ¡pues ya hemos comido!