1250. INSTRUCCIONES PARA EL CORRECTO USO DE GAFAS
M. ESTHER VALDÉS GONZÁLEZ | M.E.VALDES

En primer lugar acuda UD. al oftalmólogo cuando su visión comience a ser borrosa, y permita su examen.
Una vez prescrito su uso, diríjase a la óptica más cercana donde le resultará fácil su obtención previo abono, por supuesto, del correspondiente importe.
Ya en casa y con tranquilidad, colóquese frente a un espejo que le permitirá, más tarde, valorar el efecto en su rostro. Habituarse rápido será signo de inteligencia ya que le acompañarán el resto de sus días; salvo intervención quirúrgica permitida, o ceguera total que las haga innecesarias.
Extraiga, entonces, las gafas de la funda y extienda las patillas laterales; compruebe que las lentes estén inmaculadas, sin una sola huella que pueda distorsionar las imágenes; en caso contrario busque la pequeña bayeta, que con enorme generosidad le habrán regalado, colóquela entre sus dedos índice y pulgar y frote a conciencia.
Verificado, coja por las patillas, o varillas, y coloque éstas sobre esas magníficas orejas con las que se encuentra dotado, momento en el que descubrirá que son útiles para mucho más que la normal audición.
Por último, dirija la vista al frente, o a un libro, dependerá de su problema, y déjese sorprender por la nitidez con que percibirá las cosas.
Encarecidamente se recomienda, si su graduación es elevada, no ser demasiado sincero la primera vez que se encuentre con sus amistades y jamás, jamas haga mención a los, para Ud., nuevos signos de envejecimiento que pueda percibir en ellos.