239. JACINTO LERANTE
Enrique Rodríguez | Pozuelito

DRAMATIS PERSONAE

Daniela Gartija, foodie profesional e influencer en su casa

Jacinto Lerante, novio de Daniela y amargado profesional

Celia Kaperdowski, partícula de gluten polaca con trastorno de personalidad, creyéndose un grano de espelta.

Hola. Soy Celia Kaperdowski. Me gusta la brisa, y cimbrearme con los destellos dorados del fin de la tarde. Soy esbelta, y muy espigada, y creo que muchas de mis hermanas me miran con envidia.

¿Por qué hay ciertas personas que aún me rechazan? Para mí, son demasiado intolerantes. Ellas se lo pierden. Como dicen mis amigas, tú, Celia K., sigue tú camino en medio de la masa.

Mientras esto ocurría en un lugar de Polonia de cuyo nombre no puedo acordarme…Bydgoszcz, en Madrid nuestra heroína se dispone a cenar en su restaurante favorito, Almucac.

– ¿Reservó?
– Gartija.
– ¿Nombre?
– Daniela.

“Qué dura la profesión de foodie…. Vamos a ver si esta noche me zambullo en otra de mis orgías gastro-palatares o me voy a casa y me hago dos huevos fritos con torreznos…”

– ¿Cuál es la especialidad de la casa?
– Champiñones esferométricos al nitrógeno líquido con salsa de canónigos de Kamchatka.
– Dani, no me gusta nada de la carta…

“¿Será posible que me está apeteciendo un bocata de calamares…?” Vale Jacinto, vamos a otro restaurante…

Al cabo de un rato, en una panadería cercana…Celia K. veía como Daniela entraba y ojeaba el mostrador… Otras compañeras yacían apetitosas en las bandejas del mostrador, pero Celia sólo tenía ojos para Daniela.

– Dani, no me gusta ningún tipo de pan ni de pastel – razonaba Jacinto

Daniela hablaba con la encargada del obrador…”es que soy intolerante, aunque no tanto como mi novio, je je” …

Y Celia pensaba … “Ya estamos otra vez…otra igual, ¿qué te apuestas a que prefiere a otras?”

Pero hoy Celia K. estaba de suerte. Ella era la elegida. Daniela la escogió frente a todas, y comenzó la historia de su intensa amistad. La llevó a casa, la tumbó en una plataforma donde le dio un calorcito muy agradable y su piel tomó un bronce magnífico. Para terminar, le untó con unas cremas que le dejaron la piel untuosa, y con un magnífico aroma….

Y fue entonces…. la oscuridad, los túneles convolutos, aquel olor de ácidos…. Y Celia sintió desvanecerse

Al día siguiente…

– “Hay un señor con bata blanca que nos está mirando por ese tubo” dijo Celia K.
– “Daniela, usted está segura de que era un pan de espelta? Aquí veo una simpática partícula de gluten, y creo que he bebido, porque juraría que me está saludando …usted no es intolerante al gluten, pero déjeme formular unas preguntas a su acompañante…

– Jacinto, ¿usted es el novio de Daniela? ….

A los pocos minutos….

Enhorabuena, Daniela, está usted curada, usted es intolerante a su novio…porque usted es intolerante a la intolerancia….

Bienvenida de nuevo a Almucac, Srta Gartija… ¿todo bien?

“Genial, hoy celebro mi nueva soltería. Hoy tomaré los huevos filantrópicos en salsa mitocondrial, por favor. Y no se olvide del pan de espelta. ¡ Es lo que tiene ser intolerante!!!!!”