972. LA GUARDIA CIVÍL
Sergio Venegas Manzanedo | el risitas

Un matrimonio volvía de viaje desde Inglaterra hacia España, habían pasado allí más de un mes visitando a su hija.
Su hija estaba estudiando abogacía, y ya estaba trabajando en un buen departamento jurídico, así que no tenía pensado volver a casa de nuevo, allí sus posibilidades laborales eran mucho más altas y remuneradas.
Así que…el matrimonio, después de tanto esfuerzo para poder hacer frente a los pagos de los estudios de su hija, les toca despedirse de ella y volver a casa.
El padre, presa de la tristeza de tenerse que conformar con ver a su hija tan solo una vez al año como mucho, se pasó el viaje de cerveza en cerveza para mitigar su dolor, acumulando en los asientos traseros de su coche, todos y cada uno de los botellines vacíos.
Ya habían entrado en España, mas o menos a la altura de Madrid, dirección Sevilla, cuando de repente, se encuentran un control de la guardia civil.
Estaban parando a todos y cada uno de los coches que llegaban hasta aquel control, así que el hombre, parecía ponerse cada vez algo mas nervioso, y su mujer, que lo miraba enojada, no dejaba de decirle:
_¡¡ Miguel!! -¡¡Por favor, no la líes!!
Estaba claro que Miguel estaba de lo mas ebrio.
_¡¡ corre!! -¡¡ esconde los botellines de cerveza!! -le gritaba ella desde su lado.
_¡¡ tranquila mujer, que yo controlo!! -respondía a trompicones su marido.
La fila de coches avanzaba sin descanso hacia el control, ya solo quedaban dos coches por delante, para que aquellos guardia civiles estuviesen en su ventanilla, cuando de repente:
_Buenos días, ¡¡saque su carnet de conducir y los papeles del coche!! -dijo aquel guardia civil, corpulento y con voz de lo mas seria, parado tras la ventanilla de Miguel.
_pues…¡¡No lo tengo!! -respondió Miguel desde su asiento, colocando sus brazos apoyados en el filo de la ventanilla.
_¡¡Pero cuanto a bebido usted hoy!! -casi gritaba el guardia civil al ver la evidente borrachera de Miguel.
_Pues mire…antes de salir me he tomado un par de cubatas.
-¿algo mas? -pregunto de nuevo el guardia civil.
_pues si…luego me he tomado una botella de tinto.
_¿y algo mas? -añadió mientras se llevaba las manos a la cabeza y buscaba con la mirada a cualquiera de sus compañeros guardias civiles.
-pues si…¡¡mire!! -dijo Miguel señalando con su dedo hacia los asientos de detrás del coche.
El guardia civil, ya exasperado, le gritó:
_¿¿sabe usted que con todo lo que ha bebido va directo a comisaria??
_¡¡No!! ¡¡yo no voy a ningún sitio!! -respondió Miguel con toda tranquilidad.
La mujer de Miguel ya no sabia que hacer para que su marido dejara de hablar.
_¿¿como que no?? ¡¡bájese ahora mismo del coche!! ¡¡usted no puede conducir así!! ¡¡ahora mismo queda detenido!!
Miguel, se quitó el cinturón de seguridad, bajó del coche, y con esa gracia que tienen los sevillanos le dijo:
_¡¡compadre!! ¡¡tiene que comprarse unas gafas nuevas!! ¡¡hhhiiippp!! ¿¿es que no te has dado cuenta de que es un coche ingles?? ¡¡la que esta conduciendo es mi mujer!!.