1012. LA MANZANA Y NEWTON
Javier Chueca Corro | Chueca

El hombre ciego que esperaba con su bastón al otro lado de la calle oyó el coche que venía a lo lejos y esperó pacientemente el momento para cruzar.
El hombre mudo estaba situado justo enfrente e intentaba sin éxito comunicarse con el hombre del bastón. Agitaba los brazos enérgica e infructuosamente para avisarlo.
El hombre sordo no pudo percatarse de que sus compañeros de mudanza le gritaban que no tirara más de la cuerda que sujetaba el enorme piano, ya que estaba a punto de partirse.
Tarde.