598. LA MISTERIOSA MUJER DEL PARQUE
Tomás Lobato Brotons | TomásLB

Siempre me había llamado poderosamente la atención. Caminaba por aquel parque en mi rutina al trabajo y todos los días se veía a la misma joven sentada al amparo de algún árbol.
Podría pasar desapercibida para cualquiera, pero esta era peculiar por los elementos que traía consigo: una libreta y un lápiz. Aunque confieso que no era lo único que lo caracterizaba, sino el club de fans que se había formado a su alrededor para contemplar sus creaciones.
En un principio pensé que debía ser una dibujante, ya había visto otras personas así, jóvenes y no tan jóvenes promesas del arte que buscaban su inspiración a nivel callejero. Los curiosos la admiraban maravillados ante la visión que su aparente genialidad les otorgaba tras un rato de extrañeza.
¿Qué tenía aquella libreta de especial? ¿Qué trazaba aquella pintora que fuera tan atrayente?
Para resolver mis dudas un día salí un rato antes para poder ver qué hacía que fuera tan especial. Y allí estaba como de costumbre, en su cita con su libreta y sus fans.
Me acerqué a fisgonear, al igual que otros que tal vez habían oído hablar de ella. Estaba preparado para cualquier cosa que pudiera ver, pero aquello descolocó todas mis teorías por completo. No había nada pintado, no había dibujos, sino palabras.
Leí un fragmento de lo que había escrito y veía reflejado de un modo poético el día y el entorno que me rodeaba: el ambiente, los elementos, lo que se veía en su dirección, sus sentimientos y los reflejaba a modo de bellas metáforas, hermosos misticismos y versos.
Era una Escritora.