1485. LA MUJER FANTASMA
Diego Moon | Nordie

Mi esposo siempre fue fanático de whitney Houston. Todos los días escuchaba sus canciones,
tenía posters de ella por toda a casa. A pesar de que ella estaba muerta hace ya unos cuántos
años, él andaba con Whitney pa ´qui, whitney pa´lla y no pude evitar sentir celos, unos celos locos,
quería parecerme a ella. Mi piel era blanca, yo la oscurecía, mi pelo era rubio y lo teñí de negro,
hasta me corté el cabello y me hice unos rulos. El cambio se me daba bien. Intenté seducirlo con
lencería nueva pero no pasaba nada, él seguía con la cantaleta de Whitney. Por la noche hacía
ruidos extraños, eran ruidos raros, como de amor y disfrute, pero yo estaba a su lado y a mí no me
tocaba, me dije, este tío está soñando con la morocha.
Cuando le dijeron que tenía que viajar por unos días. Preparó todo y salió en el último vuelo de la
noche. Era mi primer noche sola y pensaba disfrutarla, me abrí una botella de champagne y
compré helado de limón para hacerme un lemonchamp bien grande, llené la bañera de espuma y
me sumergí, pensando en mi marido y en su muertita, qué cosa loca era eso de estar todo el día
con alguien que no existe, en ese momento sentí una voz de mujer que me decía: -Hoy tu piel está
más suave… mientras me acariciaba
Salí de la bañera como bala disparada al aire y me envolví en un toallón, pensé, no me lo está
diciendo a mí, y sin dejarme siquiera seducir por ese pensamiento u otro, mi toallón cayó al piso y
escuché:
-Te ves diferente, tu cuerpo ha cambiado
-Qué coño dices? Pregunté sin asombro por estar hablando con nadie. ¿Quién te ha dado permiso
para desnudarme?
-Estás distinto, si no fuera porque te ves como mujer te haría el amor de nuevo.
-Ah no, dije, no te puedo creer, hacerme una operación de cambio de sexo sería lo último que
haría en esta vida. No lo hago por ti ni por nadie linda!!!
A mi alrededor no veía a nadie, me dí cuenta que esa mujer había invadido mi espacio y había
hecho feliz a mi marido varias veces. Qué impertinente!!! Pensé
-No querida, le dije, no voy a permitir esto, muertita y todo, te saco de aquí de las pestañas.
-Discúlpame dijo ella, no sabía que era casado, nunca me lo dijo. Qué traidor… y la pasábamos tan
bien.
-No quiero escuchar detalles, sólo quiero que te vayas, le dije, sin dejarme intimidar por su voz
triste.
Ella dijo que en luna llena tenía que hacer un brebaje con ruda, sal del hinmalaya, polvo de
sacarina, viruta de jabón virgen y agua bendita de las clarisas de Puán, hervir todo y dejar que el
vapor inunde la habitación. Así lo hice y no volvió más. Lo sé porque después mi esposo lo pasó
muy bien con la negrita en la que me había convertido yo.