683. LA NASA
Jorge Gómez García | Jordi Marquina

El Universo fue inventado por la Nasa, como todo el mundo sabe, a la tierna edad de trece años, cuando era una bella niña de trenzas rubias y ojos verdes.
En aquel momento nadie le llamaba eso tan vulgar de «la Nasa» pues ella tenía como nombre de pila Nasividad Domínguez García, y, como mucho, le llamaban «Nasi» o «Nasita» sus familiares y amigos.
Ella era una niña muy perspicaz, y se dio cuenta en seguida de que las calles de su pueblo se estaban llenando de sabiotes con barba que inventaban unos cohetarros tremendos que no había sitio dónde meterlos.
-¡Socorro! ¡Auxilio!- gritaban aquellos sabios tan tontos- ¡No paramos de inventar cohetotes y no tenemos sitio dónde dejarlos! ¡No los vamos a tener que comer con patatitas!
-¿ Mamá , me dejas inventar el Universo para que estos señores tengan un sitio donde dejar sus cohetorros y no se los tengan que comer con patatitas?- preguntó Nasividad a su madre una tarde que se aburría un poco.
-Está bien hija, pero ponle papel de periódico en las puntas para que no gotee, que acabo de fregar.
Dicho y hecho, Nasi se puso a inventar el Universo aquella tarde, no olvidándose de poner el periódico en las puntas como le dijo su mamá. Hasta se acordó de poner la constelación de Casiopea que es la que uno siempre se olvida de poner a poco que se descuide…
Se esmeró mucho en que quedara lo más bonito posible, porque imagínate tú qué panorama si el Universo, con lo grandísimo que es, encima te queda feo.
-Me gusta mucho el color que le has puesto, se nota enseguida que es el Universo sólo por el color.
-Sí, mamá, y lo he hecho sin mirar antes en la foto ni calcar- Dijo la niña muy orgullosa de su trabajo.
Y aquellos señores tan sabios y tan idiotas tuvieron su sitio para dejar sus cohetes. Y así poder descubrir Marte, y Neptuno, y Saturno, y los donuts rellenos de mermelada que están tan ricos.
Y así fue cómo se inventó el Universo como todo el mundo sabe.
Y un día que tenga más tiempo contaré como estropearon el Universo, que eso no lo sabe todo el mundo y es bastante más difícil de contar.
¡Chao bambinos!