LA PLAYA
Javier Vázquez Losada | Al revés

Votar

La playa

Al revés

En una inmensa playa de arena fina están tumbados dos cuerpos. No se ve el final de la playa desde donde están, ni a un lado ni al otro. El mar sigue su rutina sin importarle estar cada vez más cerca de los dos cuerpos; no sabe, ni se pregunta, si los alcanzará.

Habían tenido que andar mucho para llegar de la casa a la playa. Pensaron que merecía la pena el esfuerzo: una playa tan larga como aquélla que habían soñado.

Cuando llegaron a la casa comprobaron que estaba demasiado lejos de la playa; aprendieron que próximo a podía significar también a dos o tres kilómetros.

Al final del viaje y, antes de llegar a la casa, se perdieron con el coche y sólo fueron capaces de llegar a otras casas próximas a otras playas que no eran la suya.

Antes de empezar el viaje repasaron el mapa de carreteras para no perderse y llegar a la casa a tiempo de ir a la playa.

Una mañana en la que corría una brisa agradable decidieron ponerse en manos de profesionales.

Antes de ir a la agencia de viajes, habían estado buscando por su cuenta una casa cercana a esa playa tan grande, puede que la más grande.

Después de consultar el viejo atlas de la repisa pequeña, llegaron a la conclusión de que aquélla era la playa más grande de todas las del país.

Aquella tarde pensaron que había llegado el momento de buscar su playa.

Siempre habían soñado con ir a la playa.

En su primera cita hablaron de playas sin saber que ninguno había estado nunca.

Los dos cuerpos siguen tumbados en la playa sin importarles que sea de noche.