La primera vez de Ángela en París
Sara Navarro Rodríguez | Saru

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Una chica canaria y una burgalesa se embarcaban un 3 de septiembre de 2022 en una aventura que las uniría para siempre: un Erasmus en Nantes, ciudad francesa al oeste del país. Ya conocía de antes a Ángela, era amiga mía de la universidad, pero nunca pensé que mi quinta vez visitando la ciudad de las luces, sería a su lado. Nuestro viaje comenzó un 20 de octubre de 2022.



Ángela tenía muchas ganas de pisar la capital francesa, así que me encargué de hacer una guía de tres días para visitarla. Al hacer la maleta, escogió varios conjuntos de estilo parisino para camuflarse entre los miles de turistas y poder pasear sintiéndose en «El Diablo se viste de Prada», pero… en su interior, escondía un sentimiento de tristeza. No estaba pasando por su mejor momento personal, y yo lo sabía.



El primer día, tras visitar el Louvre y la zona de Ópera, vi sus grandes ojos verdes entristecidos, no estaba disfrutando. Así que decidí darle un poco de espacio y mientras yo me tomaba un café, la animé a que explorara la zona de Montmartre. Al cabo de media hora, fui en su búsqueda… creo que nunca había visto a nadie disfrutar tanto de unas vistas, estaba mirando hacia el horizonte, deslumbrada por la inmensidad de París, con una sonrisa de oreja a oreja. Al encontrarnos, me dio un gran abrazo, pero no quiso hablar de nada importante. Seguimos nuestra ruta hacia el Moulin Rouge y terminamos caminando a orillas del Sena hasta Notre Dame. Ángela estaba distinta, más tranquila y más luminosa. ¿Qué magia tendrá París que cura a las personas?”



A la mañana siguiente, sucedió lo que se conoce como «cumplir un sueño». Al llegar a Trocadero, Ángela vio por primera vez la imponente Torre Eiffel… «Pensaba que iba a ser mucho más pequeña y es altísima. También te digo, no he visto a tanta gente concentrada en un mismo sitio, en mi vida. Estoy flipando, me encantaría mandarle un foto a Carlos, pero creo que no merece la pena. Ya no somos pareja, mejor me la guardo para mí».



Tengo un bonito recuerdo de aquel viaje, aunque ya había visto París otras veces, nunca lo había hecho a través de los ojos de alguien que lo ve por primera vez.