1114. LA REINA MAB
Violeta Sáez | Mab Darío

She is the fairies’ midwife
Shakespeare

La reina Mab, oronda y hormonada, subió con esfuerzo los estrechos escalones de la pensión. Llegó cargada de bolsas de plástico y papel brillante, interrumpiendo el sueño de los mortales con sus pisadas de elefanta en celo.
En la habitación, cuatro meretrices flacas esperaban impacientes.
Pero Mab, la reina maga, repartió sus dones entre las mujeres; a la primera le dio todas las bolsas y cajas misteriosas que había recopilado a su paso por los comercios; a la segunda, un cristal capaz de producir visiones maravillosas; a la tercera, una humilde “piedra” y a la última, una botella de Bombay Saphire, azul como el iris de la Aurora.
Las cuatro muchachas dieron las gracias a Mab, hada buena, por el cumplimiento eficaz de sus encargos. Pero Mab no las escuchaba, se sentó en el catre agotada y sus únicas palabras fueron:
— Esta noche me la cojo libre, así que mirad a ver quien hace de Venus.
— ¡Pero, Mab, reina! – protestó la más vieja- eres tú quien les vuelve locos.
— ¡Sí!- añadió otra mientras se liaba un porro- Les encanta tu blancura, tu androginia exuberante cuando posas para ellos.
—Niñas…Ya pasaron los tiempos gloriosos. Ahora soy una puta menopáusica, obesa y cansada. Y os digo que es vuestro turno: me tomo la noche libre.