606. LA TÉCNICA ANTONOV
Javier Jimenez Ramos | BENDER

Nadie apostaba a que llegaría a la final olímpica de grecorromana. Y mis padres pensando aún que hago judo “como los chinos de las películas”. Hasta Mariano, mi entrenador, me dice que no tengo ninguna opción con Antonov, que tiene una técnica muy depurada.
Ahí viene, joder, que morlaco. Cuanto pelo, parece que lleva puesto un plumas en vez de un maillot. Así tengo de donde agarrar, te voy a dejar más calvas que a la muñeca de una loca. Joder si tiene todos los dientes de arriba de oro, he visto yonquis con mejor pinta. Me estoy acojonando. ¿Dónde coño andas, Mariano? Deja la toalla en la banqueta y se pira. Estará con el vodka otra vez.
Qué grande es así de cerca. Y ese uniforme desteñido, parece que lo ha tenido colgado en el escaparate de una droguería. Ya te podrías haber comprado uno, Antonov, majo. No entiendo ni papa de lo que dice el árbitro, le estará diciendo que no me mate. Vamos a repasar: salida, mano a la nuca, tomar el centro y llave lateral. A por él.
Me ahogas, hijo puta. Que fuerza tiene en las piernas, coño, me va a reventar el cuello con los muslos. ¡Y con la nariz a quince centímetros de sus pelotas!, parece que he tenido un accidente con un pony. Mierda, ya me tiene inmovilizado. ¡Joder!, ¡que hace!, ¡Me ha metido un dedo en el culo con licra y todo!, arbitro cabrón, para esto. ¿Era necesario? Me quiero ir a casa, casi no puedo respirar. Me rindo, tres golpes en el suelo y se acabó. Por fin, que mal rato.
Ahora entiendo a Mariano cuando me dijo que nuestra pelea iba a pasar a los anales de la historia. Por ahí vienes, cabrón, ¿por qué no te acercas? Que te voy a meter tu humor por donde me ha metido a mí el dedo este. ¿Por qué está el pabellón tan callado?, ¿y qué me mira el árbitro? Joder me he empalmado, que vergüenza.
O son los batidos que me da el capullo de Mariano o el bruto este me ha tocado el punto G. G de gilipollas. Mariano, me vas a tener que pagar un psicólogo para seguir compitiendo. ¿Me tapo con una toalla? Mejor no, que se van a creer que soy un mago levitando objetos. A la mierda, si nadie me conoce.
¿Subir al podio? Vosotros veréis. A este que viene con las medallas le conozco. Claro, si es Leonidas Brezhnev. Me toca. Bueno, pues si no me llega al cuello ya sabe dónde la puede colgar. Qué majo Brezhnev, me ha dado tres besos y no para de aplaudirme. Antonov, terminas en Siberia, tronco, aquí está claro quién es el campeón. ¿Ese es el equipo de gimnasia femenina checo?, aquí me paro un ratito. De Carabanchel chatas, no habéis visto nada igual. Otra vueltecita, que no se lo pierda nadie, y a la ducha. Y a ti Mariano cuando te pille te mato.