775. LA VERDADERA HISTORIA DE BLANCA
MIGUEL PAZ CABANAS | Bartleby

Sé que todos lo ignoran, hasta esos dibujantes pretenciosos de Walt Disney, pero antes de que el príncipe me despertase con un beso y me tocase con sus manos largas y robustas (después, por cierto, de segar con su espada los rosales que tanto, tanto me habían costado plantar), antes, ya digo, de todo ese asunto del espejo, mi madrastra y la manzana (que no mordí porque vivían en ella dos generaciones de gusanos), le dije a mi padre que detestaba que me abrazasen contra mi voluntad, que se olvidase de cánones y leyendas, y que, pesase a quien pesase, no quería que me despertaran mientras no se implantase en nuestro Reino el voto femenino.