1292. LARGA VIDA AL ROCK AND ROLL
José Luis Baños Vegas | Rokero

Siempre fui un fanático de todo lo relacionado con el mundo del rock. Por eso cuando me enteré por casualidad de que, esa misma tarde, uno de los grupos más cañeros del país se disponía a dar un concierto-sorpresa en una pequeña sala de mi ciudad para presentar los temas de su próximo disco, me faltó tiempo para abandonar el curro e irme a toda leche hasta mi casa; donde me enfundé en un periquete unos pantalones y un chaleco de cuero y me calcé las botas camperas recubiertas de tachuelas.
—«¡Lalga vida al lock and loll!» —exclamó mi vecino del tercero, un escuálido oriental de ojos rasgados y sonrisa fácil, cuando ambos nos encontramos frente a frente en el rellano de la escalera.
Como siempre he creído que todo lo relacionado con el rock and roll debe ser sagrado, comenzando, claro está, por su perfecta pronunciación, le mandé a freír espárragos; pero él, siempre tan suyo, no me hizo ni puñetero caso y se fue a preparar, en vez de espárragos, unos «lollitos de plimavela».