638. LAS VECES QUE LOS SIMPSON ME HICIERON LLORAR DE RISA
Joaquin Manuel Cuevas Ortiz | El Capitán Veneno

El humor y su prima hermana la risa, ¿porqué razón, motivo o circunstancia el ir cumpliendo años lleva implícito reírse con menos frecuencia?. El ingenio puesto al noble servicio del doble sentido y la fina ironía, el lado lúdico de la vida condensado en un chiste o gracejo que desate las carcajadas del que lo escucha. Lo mejor que podemos hacer en esta vida es reírnos y el amor, y si tienes las dos cosas al mismo tiempo ya es simplemente genial. La tontería es una gran aliada para provocar risas y carcajadas, ir tejiendo una maraña de pensamientos de nada sobre nada a cual más absurdo, descabellado e ilógico e ir dejándolos fluir en la conversación en un bucle de tonterías infinito e inabarcable. Como dijo alguien la tontería es más fascinante que la inteligencia porque esta última tiene límites, la tontería no tiene límites y de ahí la inmensidad del absurdo como el tronco común que une las diferentes ramas del humor.

Soy un enamorado de la familia Simpson y pienso que es el mejor producto jamás creado para la televisión, he llorado de risa con el capítulo “ Residuos titánicos “, donde Homer acude a quejarse al concejal de basuras de la ciudad porque tras enfrentarse a los operarios, éstos le han asegurado que no le van a recoger más la basura. Homer accede al interior de la oficina del concejal que se encuentra en su mesa trabajando, comienza a gritarle que viene dispuesto a remover los cimientos del sistema burocrático mientras que menea con fuerza la jaula que tiene a su derecha, donde un espantado loro se revuelve ante los bruscos movimientos. El concejal le pide que deje al loro en paz y que le exponga su queja, Homer comienza de nuevo a decir que viene a cambiar el sistema y de nuevo zarandea la jaula provocando el pánico en el loro y la ira en el concejal que le pide que deje al loro de una vez.

Homer se presenta candidato a las elecciones para responsable de la basura, en el debate el concejal actual llega tarde con claros síntomas de haber tenido un accidente con el coche. Al ponerse delante del micrófono pide perdón por el retraso, explicando que alguien manipuló los frenos de su automóvil, entonces Homer comenta desde su micrófono que de ser así habría llegado antes.

Otro momento hilarante de la serie fue cuando Lisa acude al trabajo de Homer para hacer un trabajo del colegio, el padre no come nunca fruta y a la hija le encanta, él es carnívoro y piensa que lo verde para los conejos, ella es vegetariana y amante de las verduras. En la hora del desayuno Homer devora rosquillas de todos los colores y sabores, su hija Lisa le pregunta si tiene algo de fruta y Homer mirando la rosquilla violeta a medio devorar le pregunta ¿ morado es fruta ?.
Fdo. El Capitán Veneno