570. LATIN
LOURDES ASO TORRALBA | PATER

Perfecto Tonto Perdido tenía pinta de muchas cosas; de chafado a la antigua, de cura que nunca había roto un plato y de tontorrón. También decían que estaba más sordo que una tapia. Por eso Punzón Verbenero encontraba divertido hablar con él.
-¿Qué miras? –le preguntó apartando un poco su taza de café para hacerse sitio.
-No, pírate tú –le contestó Perfecto, como si la pregunta hubiera sido ¿Te piras?
A veces le costaba un poco exprimir a Perfecto. Vió que miraba los anuncios clasificados del periódico y continuó picándole.
-¿Has puesto un anuncio o buscas un anuncio para contestar?
-No sé quién es Confucio –le contestó Perfecto.
¡Tonto perdido era el tío, sí señor! Iba a enterarse.
-¿Y Kamasutra?
-No llevo la cara sucia. Me he lavado bien.
¡Desesperante, resultaba desesperante! Y de repente se le ocurrió.
-Ese es mi anuncio, ¿qué dices? –se estaba marcando un farol.
Ponía: “Hola, soy yo, estoy aquí. La geisha del siglo XXI. Conozco perfectamente lo que necesitas. Te ofrezco amor. Soy la amante perfecta que traducirá todos tus pensamientos. Precio a convenir”.
Perfecto Tonto Perdido leyó en voz alta: “Hola, soy yo, la virgen. Rezo perfectamente y voy a misa. Canto los salmos con amor. Soy la beata que traduce del latín hasta los casamientos. Pater noster”.
-Lo siento señorita –le enseñó su placa oficial- pero si es virgen, le digo que la tengo que encerrar. Más que nada, por su bien. ¡No sabe el peligro que corre! Por cierto, se llama Putón, ¿verdad?