1132. LIGANDO
Toni Zamora Aguirre | Toni Zamora

Aquel día me levanté con ganas, con energía. Llevaba casi 3 años sin recibir cariño ni tener amor. – ¡Creo que me lo merezco! – dije en voz alta. Mis gatos me miraron con desaprobación, al menos 4 de ellos, como si opinasen lo contrario.
Ese día tenía una energía distinta, me sentía diferente: ese día me veía guapo.
Estaba lanzado, sin miedo a hablar con cualquiera y empezar una relación de verdad.
Me armé de valor, me acicalé, me puse todo lo guapo que pude y, aún con algo de nervios, me instalé una aplicación para ligar llamada Tindy.
Lo primero fue fácil, poner mi nombre, lo de encontrar fotos en las que saliera bien, ya no tanto. La mayoría de fotos que elegí eran de hace 15 años, pero no creo que haya cambiado tanto (me repetí varias veces mirándome al espejo, donde las arrugas y las entradas eran las que me miraban con desaprobación).
Después de un rato viendo perfiles me di cuenta de que los requisitos eran pocos: “saber diferenciar entre hay, ahí y ay” y “no ser machista, ni buscar sólo sexo”. Suerte que ponían ese “sólo” porque claro, uno busca sexo y algo más, aunque sea un abrazo.
Muchas chicas me echaban la bronca en su perfil, sin hablar ni si quiera con ellas. En su descripción ya se quejaban y sólo hablaban de lo que no les gustaba.
Yo les di a “me gusta”, pensé «si me echan la bronca sin conocernos, cuando haya confianza seguro que son súper agradables».
Aunque sí que me chocó eso de enumerar lo que no les gustaba, me pareció como ir a una heladería y decirle al dependiente todos los helados que no te gustan. Al final el pobre hombre sólo piensa “que se vaya ya, por favor”, y no creo que eso fuese lo que querían conseguir esas chicas, aunque inconscientemente puede que sí.
Algunos perfiles decían “mi pareja perfecta tiene que ser como yo”, pensé «Pobres, ya han descartado a todos los buenos». Otros decían “odio las mentiras”, para diferenciarse de los que disfrutan cuando les mienten. También había chicas que ponían “si tienes mascota, sólo te doy me gusta por eso”. Yo a esas no les daba me gusta si no tenían mascotas. Era ecuánime con ellas, recíproco.
Veía muchos perfiles que sólo eran fotos de nalgas y claro, yo los rechazaba.
¿De qué iba a hablar con un culo? ¿Qué temas de conversación les interesan?
No me sentía preparado para tener una cita con un culo. No lo juzgo, estoy abierto a todo, pero también hay que saber ponerse límites.
Fui al baño mientras seguía ojeando la aplicación y entonces “hice match” con una chica increíble. Empezamos a hablar, nos llevamos genial y al final concertamos una cita para esta misma semana. ¡Lo conseguí, ligué!
Y además lo logré de una forma aún más difícil, ligué sentado en el váter.
Creo que era la primera vez que lo hacía, al menos estando sobrio.