70. LÍMITES
JESÚS PACHECO JULIÀ | GRENDELXUS

Teófilo se corta las uñas de las manos cada dos días, con mucho cuidado. Luego lo hace cada día y después cada doce horas.
La obsesión se ha vuelto tan frenética que ahora lo hace cada hora.
Y así, hasta que ha llegado el punto de tener que escribir en el teclado del ordenador con la lengua.