601. LO QUE EL VIENTO NOS DEJO
Angeles Fdez Pérez | Novedosagelyatina

LO QUE EL VIENTO NOS DEJÓ.

¿Sabéis esa situación de ‘¡Tierra trágame!» y a la vez no te queda otra que romperte de la risa por la situación embarazosa?. Esa que no quieres que pase porque es cuando más vulnerables estamos, pretendiendo vernos guays , perfectos y eso que nos decimos que nunca nos pasará a nosotros… ¡Pues sí! sí nos pasa. Nuestra naturaleza es así: irónica como ella sola y con un toque de humor negro, aseguraría yo. Os explico:

No veáis como me arrepiento… Esta tarde en el gym lo he podido comprobar (no sin antes pasar por todas las gamas de colores que poseemos) porque cuando aflojé esa sensación de estrés que solemos llevar para aliviar allí y, creyendo que todo iba más relajado con el monitor a un lado y el otro banco ocupado, me dispuse a coger las mancuernas (sí sí, esas que posamos en el suelo para descansar a ratitos).y allí en medio me pasó.

¡VAYA SI SE RELAJO!
El pedo más sonoro y pestilente que solemos guardarnos, se me escapó.»Ese», el que nos aguantamos para tirarnos a gusto, el que te tiras una noche fría dentro de la cama para calentarla, el que retumba,»ese»con el que haces competiciones con el churri cuando hay confianza y que hasta uno mismo dice ¡Buah que peste! «ESE»me traicionó. Buff,menos mal que no pesaba, solo calentó . Empatía pedía yo y la tuve, pero de carcajadas. En terapia de risa terminó pero….A Dios pongo por testigo de que día que toque gym, nunca más fabada comeré: antes fame pasaré.

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