851. LO QUE HAGA FALTA
Miguel Ibáñez de la Cuesta | Kurz

Me llaman por teléfono pero lo he dejado en otra habitación y no llego a tiempo de cogerlo. Es el robot que cita para vacunarse. Intento devolver la llamada pero es inútil: ha pasado mi oportunidad.
Supongo que me volverá a llamar. ¿Pero cuándo? ¿Mañana? ¿Pasado? ¿Dentro de un mes? ¿Cuando se hayan vacunado todos y empiece la repesca?
Así que saldré a la calle a hacerme el encontradizo. Tiene que haber bares y parques y plazas donde se junten los robots para hablar de sus cosas. Me infiltraré entre ellos y cuando localice al de las vacunas le diré que me puede llamar cuando quiera. Que estaré más atento a partir de ahora. Que si me hace adelantar puestos en la lista no me importaría quedar alguna vez, invitarle a algo, en fin, conocernos mejor.