1104. LOS DESCEREBRADOS SON MÁS SEGUROS
Miryam Ayerra Ancín | Miryam Palagrafías

Podría decirse que yo vivía de los descerebrados. Mi trabajo consistía en dar diariamente instrucciones de supervivencia a los valientes que se atrevían a entrar al parque. Si te ataca un oso, grita y hazte grande. Si te ataca un rinoceronte, tira lo que lleves encima y trepa al primer árbol con algo de cuerpo que encuentres. Si viene hacia ti un tigre, sobre todo no le des la espalda, porque por la parte de atrás los humanos nos parecemos bastante a los ciervos y a las cabras. Y, si tienes la mala suerte de enfadar a un elefante, corre en zig zag mientras le rezas a tu Dios y a todos los del resto de religiones.

¿Quién me iba a decir a mí que el peligro acechaba en un plato de curry? Primero se puso del color de una calabaza, luego imitó también su tamaño y al poco se lanzó a correr haciendo ruidos horribles que habrían espantado a cualquiera de las criaturas anteriores. A todas menos al cocodrilo al que le pisó la cola en un intento desesperado por meter su gigante y colorada cara en el agua.

Por desgracia el cocodrilo solo le mordió un pie, y lo soltó antes siquiera de arrancárselo. Toda la vida trabajando con locos y es un formal hombre de negocios que estaba de paso el que nos lo tira todo abajo. No hay póliza de seguros que cubra una muerte por curry, ha sido la ruina para el negocio. Ahora estamos todos en paro; osos, rinocerontes, tigres, elefantes y demás trabajadores. Todos menos el cocinero, a ese lo ha contratado la mafia italiana de sicario.

No cabe duda, los descerebrados son más seguros.