623. LOVE STORY
Miguel Ángel Escudero Eble | Chandler Bing

éstor Sosa caminaba por la calle cuando un tipo se le acercó.

-Oiga, ¿puede decirme la hora?
-Claro –dijo Néstor-, para saberla tendrá que multiplicar el número de horas del día por el coseno de la circunferencia de la tierra, dividirlo por los kilómetros de distancia a Júpiter y multiplicarlo por dos.
-O sea, que son las doce.
-Es usted bueno.
-Es que soy autista.
-Acabáramos, así cualquiera. Eso no es fair play y además está muy feo.
-También veo los documentales de la 2.
-¿De veras? Definitivamente es usted un cabrón con suerte. Yo mataría por verlos, pero mi mujer pone la novela.

El tipo se marchó, y Néstor se quedó pensando en su mujer. En lo mucho que había cambiado. Cuando la conoció era una persona diferente, estaba llena de vida. Recordó su primera conversación.

-¿A qué te dedicas? –le preguntó ella.
-Trabajo en la firma Morgan & Bells. Ocupo el cargo de adjunto al auxiliar administrativo.
-Parece interesante.
-Lo es. Aunque también una gran responsabilidad. ¿Tú qué haces?
-Trabajo en un bufete. Está inmerso en casos de una gran repercusión. Noto el stress que sufren los letrados mientras friego el suelo.
-Es normal. Pero… trabajo, trabajo, no hablemos de trabajo. ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
-Pues… me gusta desollar pollos, gritar en la terraza, pasear desnuda por los parques…
-Oye, conozco un sitio donde podemos desollar pollos toda la madrugada, ¿vamos?
-¡Vale!