220. MALENTENDIDOS
Mónica Ibernia Etayo | Raya Vidal

Hay momentos en la vida en los que te llega el reconocimiento de manera tan unánime que es mejor dejar de lado la falsa modestia y admitir abiertamente que el honor es ciertamente merecido.
Este en uno de esos momentos, lo reconozco… fijo que algunos reaccionarios me tildarán de insensible, con eso de que estamos en medio de una invasión alienígena y tal, con la resistencia desmembrada luchando entre sí, y a punto de comernos a unos cuantos influencers y brand ambassadors, pero desde que mandé al espacio exterior ese mensaje, que sólo alguien extremadamente susceptible podría interpretar como belicoso (acaso es mi culpa que lo tomaran como una declaración de guerra en lugar de una pataleta a causa de un marido astrofísico IDIOTA que, tras veinte años, va y desaparece), y desde que se produjeran los primeros ataques y “desapariciones” de las mundialmente famosas cabezas pensantes, el discurrir de los acontecimientos ha terminado justificando todas y cada una de mis posteriores acciones. Vale que quitarle el móvil a la niña y su grupo scout y dejarlos tirados en medio de la nada no me granjeara demasiadas simpatías inicialmente, puede que hicieran su Señor de las Moscas particular y que pocos conserven la dentadura intacta , pero ahora nadie niega que tenemos a la juventud más preparada del planeta lista para lidiar con las fuerzas enemigas interestelares; que vienen hasta de Finlandia y Corea (del Sur, la del Norte acaba de ser confirmada como Nación Colaboracionista Proalienígena) para aprender de nuestros métodos. ¿A qué lingüista premenopáusica cornuda han nombrado ahora Representante para el Negociado de Paz y Asentamientos, eh, Manolo?, ¿a quién?
Y aún hay más: Elon, Jeff, Mark y demás fauna, no sabemos dónde os habéis metido, pero está claro que esta civilización superior no cuenta con vosotros. Nadie se traga eso de que lo intentasteis primero, fijo que andáis en vuestras mega mansiones neozelandesas meditando, o cultivando kiwis, kale y demás engendros. “Que cada palo aguante su vela” habréis pensado…… pero ya veremos quién saca tajada de todo esto al final.
Ahora que me convertido en lideresa vuestra por decisión popular, tengo la oportunidad de a) dejar huella y b) aclarar este entuerto, más que nada para evitar que en el futuro malentendidos similares resulten en la extinción de la especie humana. He decidido grabar este mensaje como signo de transparencia y para la posteridad, ya que me da que va a ser casi imposible que me pongáis una estatua, con la que está cayendo. Entro a esta nave con el orgullo y la satisfacción que me confiere el apoyo que me habéis mostrado, y quiero expresarrcgrc…rrrlgo pasazzzgrcgrc…están… oh Dios, sangrzzzgrcgrc… ¡¡es la cabeza de Elon, orcgrc… la de Jeff??!!zzzgrcgrc…¡¡socorroooooo!!zzzgrcgrc…zzzgrcgrc…zzzgrcgrc …