853. MAÑO DE PURA CEPA
Pedro Gil Garcia | Peter Pomme

MAÑO DE PURA CEPA
Aquella tarde que estábamos aburridos, después de echar la partida del guiñote y ya con varias Ambar en el cuerpo, decidimos hacer un viajecico a Madrid.
Para mi amigo y para mí era todo una experiencia, era la primera vez que salíamos del pueblo, a excepción claro está de las fiestas del Pilar de Zaragoza, que esa sí que no nos las perdemos nunca, además que cuando bajamos nos llevamos unos puñadicos de trigo, y cuando nos ven las palomas de la plaza el Pilar, parece que se han acabado las guerras en el mundo, con tanta paz.
Montamos en el ave que nos dejó en Atocha, vaya estación, hay más gente allí que pal encierro de San Fermin.
Cogimos un taxi y le dijimos enséñenos la capital y después nos lleve a un buen sitio a comer, el buen señor, nos paseó por toda la Villa, Cibeles, el Prado, La Puerta del Sol, La plaza Mayor, La Almudena, la Puerta de Alcalá, vamos que vimos todo Madrid desde el coche, que gozada.
Nos llevó a un restaurante que no recuerdo el nombre, creo que era de un conquistador en Chamberí, pero era muy chulo con ladrillos viejos, que me recordaba muchas paredes de mi pueblo.
Vino el camarero y nos dio la carta y era curioso aquello, pues no se entendía nada y eso que estaba en español.
Para Compartir, no entendía, nosotros queríamos la comida para nosotros, no para compartir con nadie.
Fondue de quesos, que sería aquello de fondo de quesos, ni idea.
Jamón de bellota, nosotros queríamos jamón de cerdo, el de toda la vida, (será vegetariano ) ???.
Las rabas, serian alguna variedad de habas.
Nachos de la Teki, que plato y qué idioma era ????.
Rollitos Vietnamitas, no queríamos ningún rollito, solo ver Madrid, comer bien y pa casa.
Croquetas de Mamá, que supiera mi madre no mandaba sus croquetas pa aquí.
Baos de Cochinita Pibil, quien era esa cochinita, quien es Baos ??.
Y eso solo en la primera hoja, total que asustados los dos, mi amigo me dijo “o como o me desplomo”, con lo cual decidimos que nos recomendara el camarero y como no nos aclarábamos al final pedimos un chuletón de vaca y como desean la carne los señores, dijo el camarero, extrañados dijimos pues echa al fuego y caliente, no perdón me refería a si muy echa, poco echa, al punto, contesto. Ahhhh respondimos los dos a la vez, y le dijimos cuando se ponga un poco marroncica, ya vale no la ponga negra y échenos bien de patata asada y pimientos y tráiganos un tinto bueno, por favor.
Después ya cogimos un taxi y para el ave otra vez, allí nos echamos una buena siestecica, aunque un señor con uniforme, nos despertó dos veces, porque decía que roncábamos muy fuerte y molestábamos al pasaje, pues vaya con lo agustito que estábamos, bueno al final llegamos y nos fuimos pal pueblo. Buen día pasamos.