34. MARIBEL. EL LUNES ERA… Y TE HAS CORONADO.
CARLOS YUSTE GARCIA | Carlos Yuste (ps)

El lunes era cuando iniciaba su ansiada nueva vida.
Maribel lleva 5 años ignorando a su marido y 2 odiándole, los dos últimos, concretamente. Si no fuera por los dos hijos que tienen en común, Ana y Pedro José, de 4 y 9 años, Maribel ya habría hecho las maletas.
Después de 6 meses asfixiantes en su casa, y coincidiendo con el hecho de haber conocido a Bosco, una primo de su compañero de despacho, del que está tremendamente enamorada, por fin, ha decidido acabar con la relación.
Es lunes 9 de marzo de 2020 y le ha comunicado su decisión a sus hijos y a Juancar, su marido. El lunes siguiente, 16 de marzo, le darán las llaves del curioso apartamento que se ha alquilado y en el que pretende iniciar una nueva vida con Bosco. Bosco está de acuerdo aunque aún no se lo ha dicho a su novia y compañera de piso.
Si Bosco es 12 años más joven que ella, delgado, divertido y un incansable y experto amante, Juancar es más bien aburrido y tristón y ha encajado la noticia peor que la del Erte que le dieron hace unos días. Se le podría definir como San Juancar mártir.
Maribel ha acordado la mudanza con Portes Colmenarejo, para el martes de la semana siguiente (17 de marzo), justo el día después de la entrega de llaves de su apartamento. Sin embargo, ya ese lunes piensa dormir allí por 2 razones: por dejar de escuchar los lamentos de Juancar, y por abrirles a los empleados de la mudanza a las 8 de la mañana.
Ha pasado la semana metiendo todas sus cosas en cajas. Está tan absorbida por todos los flecos de su nueva situación que solo ha escuchado levemente las noticias sobre el Coronavirus.
El sábado 14 de marzo, se produce el confinamiento y ese mismo sábado recibe un e-mail de Portes Colmenarejo indicándole que el servicio contratado queda suspendido.
Maribel debe aguantar en el actual domicilio con todas sus cosas en cajas con el logotipo de Portes Colmenarejo, con sus hijos despreciándola y su marido llorando por cada rincón de la casa. Tampoco puede hablar en libertad con Bosco por respeto a sus hijos, y sobre todo, porque Bosco vive con su novia 12 años más joven que ella, y que además, no sabe nada sobre su relación y planes con Bosco.
Mientras Juancar pasa las interminables horas de los interminables días del confinamiento maldiciendo su suerte entre sollozos, Maribel sabe que Bosco y su joven novia tendrán otra forma más divertida de pasar los días. Se los imagina desnudos en el salón, libres, con vino, y pasando las horas confinados en un triangulo de sexo, vino y series.
Maribel, te has coronado.