265. MEMOIRS
GUSTAVO MATEOS SANTOS | hav3fun

Nadie me preguntó, pero yo quería nacer en verano. Porque odio cuando llega el
cumpleaños de uno y hay que «hacer algo ». Y todos sabemos que si cumples años en verano estás
exento de celebrar porque bueno, ya sabes, es verano.
Pero nadie me preguntó, y nací en primavera. Nací ya con alergia y todo. Y además,
había cogido frío, acababa de pasar nueve meses encogido en un sitio muy pequeño y húmedo. Qué
ganas tenía de salir a estirar las piernas. Sea como fuere, mi alumbramiento sucedió en pleno
equinoccio de primavera, ese mismo día; se podría decir que yo era uno de los primeros
«capullos » de la temporada.
Como decía, llega tu cumpleaños y la gente te felicita por haber conseguido dar otra vuelta
al Sol. A ver, seamos serios, cada día, cada hora, cada minuto…estamos acabando de dar una
vuelta alsol, todo depende de cuándo hayas empezado a contar. Además, no alberga mérito
alguno, vamos subidos en un planeta que orbita a nuestro astro rey, y que incansable se encarga de
dar todas esas vueltas por nosotros. El mérito es todo suyo.
Unos cuantos cumpleaños después, cuando ya daba signos de escuchar cuando me
hablaban, fue cuando mis padres empezaron a decirme que yo era adoptado. Es curioso, porque yo
ni siquiera les preguntaba por qué, o quiénes eran mis padres biológicos, ni mostraba
asombro o sorpresa, simplemente asentía, «ajá ». De alguna manera, me parecía incluso bien, de
ahí la falta de estupefacción en mi reacción. Era como una de esas reuniones de trabajo con clientes
en las que ninguna de las dos partes acaba especialmente contenta pero ambas piensan que salen
ganando un poquito.
Adoptado o no, nadie salió herido de mis años de infancia, al menos nadie que yo conozca.
Después de eso, nada importante acaeció ya en mi vida hasta hoy, y tiene pinta de que
va a ser un día bastante normal.
Ya, es verdad, quizá he abusado de la concreción en mi relato. Sirva como epítome esta
selección de los mejores momentos de mi vida:
Año 1: no recuerdo
Año 2: no recuerdo
Año 3: no recuerdo
Año 4: no recuerdo
Año 5: el colegio

Año 11: esta cosa que uso para hacer pipí hace más cosas, un poco raras….¿esto qué es?
……
Año 15: tengo un aspecto horrible, por menos que esto sacrifican a los caballos en las
películas.
……
Año 18: ¿cuándo puede uno dejar de estudiar?

Año 26: mi cuerpo lo aguanta todo. Soy un dios.

Año 35: la gente a mi alrededor hace cosas de adulto. Les voy a imitar.

Año 37: ¿quién me mandaría imitarles?

Año 40: ya he escrito un niño y he plantado un libro. Solo me falta lo del árbol.

Año 45: no, mi cuerpo no lo aguantaba todo. Siempre nos quedará el sexo.
Año 46: o no.

Año 48: le vamos dando «la vuelta al jamón».

Año XX: anda, ¿así que esto es lo que hay después de palmarla? Mola