METAMORFOSIS DE TU LLEGADA
ELISA JOHANA PINZON VILLAMIZAR | YOA

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Hoy por fin tendremos la primera cita, he esperado con ansias este momento aunque no imaginaba que nuestro encuentro se produciría tan pronto, pero por lo visto tú ya no quieres aguantar las ganas de verme y ahora que voy corriendo hacia ti, no puedo evitar sentir las mariposas revoloteando en mi vientre con unas afiladísimas cuchillas en lugar de alas. Me produce un dolor insoportable que incluso me dificulta caminar, jamás pensé que para poder verte tendría que aguantar tanto, al parecer la felicidad duele. Pero ardo en deseos de conocerte, es verdad que he tenido acceso a alguna foto tuya, pero con tanta tecnología nunca sabes que es cierto y que no, así que he preferido seguir jugando con mi imaginación. Nunca te busqué, tú solo viniste a mi como la tormenta del verano, intempestivamente. Pero no me arrepiento de nada porque estoy segura de que te convertirás en el amor de mi vida, tanto que no dudaré ni un segundo en darla por ti. Así que, presurosa piso fuerte el acelerador y voy a marchas largas por la autopista como si se me fuera el alma en ello. Ya quiero tocarte y besar tu cara, la espera ha sido demasiado larga y el amor no tiene pausa. El dolor se hace cada vez más fuerte, imagino que es porque tú también desesperas por verme. Siento tu presencia y las lágrimas vienen a mis ojos. Estoy más cerca de ti y el sudor baña mi frente. Corriendo entro al sitio donde será nuestro encuentro y a gritos aviso a todo el mundo de tu llegada. !!venga¡¡ Vamos que hay que darse prisa, a partir de hoy ya nunca más estaré sola, de pensarlo se me enchinan las carnes!!! Una amable señorita me ofrece algo para relajarme, tengo los nervios a flor de piel y aun así la rechazo enérgicamente, quiero estar al tanto de todos los detalles de tu llegada.

Me mira como tratando de adivinar si soy muy idiota o muy valiente, pero yo estoy demasiado emocionada para reparar en ella. Desesperada miro el techo que pasa por mis ojos rápidamente mientras me llevan a tu encuentro y una luz brillante ciega mis ojos mientras un estallido de sangre y llanto anuncia tu llegada. Te acerco a mi pecho instintivamente por un segundo para sentir tu aliento cerca del mío antes que te aparten de mis brazos. Tienes los ojos abiertos y me miras detenidamente, siento que podría perderme en la inmensidad de ese profundo mar oscuro y mientras contemplo tu rostro emocionada tengo la certeza de que mi vida ya nunca volverá a ser la misma. Vuelven las mariposas, pero esta vez en suave aleteo, dándote la bienvenida y recorriendo balsámicamente todo mi cuerpo van transformando el dolor en simple recuerdo, lentamente, produciendo un dulce cosquilleo que me adormece. Soñaré plácidamente con tu sonrisa. Bienllegada al mundo pequeña guerrera.