490. MI VECINO JACINTO
ALBERTO LANZA OVIES | mr Smith

MI VECINO JACINTO
Autor Alberto Lanza

Jacinto se vino a vivir a mi edificio, dos años después de llegar yo, los dos nos compramos el piso en el barrio de Chueca
Nos hicimos grandes amigos debido a que éramos muy parecidos, los dos de cuarenta y tantos…nos gusta la tranquilidad y también los perros.
¡Ah ¡y los dos somos gais
Pasamos de ser íntimos amigos a Archienemigos, el verano pasado. Como el verano anterior le pedí que me cuidase a mi perrita Bichón frisé, “Nubecita”.
Jacinto tiene un “Siete leches”, que se parece a él…
Bueno para resumir; su especie de salchicha con ojos, violó a mi Nubecita. Como resultado mi perrita tubo 2 seres demoníacos; mitad salchicha, mitad nube, con ojos como platos y orejas puntiagudas peludas.
¡Ahora solo vivo para, una cosa … ¡Venganza!
Le dejé a Jacinto a estas dos comadrejas en la puerta de su casa, llame al timbre y me metí corriendo en mi casa, no me sentí bien, porque a mí, me encantan los animales.
Desde pequeño he tenido algún compañero, desde gusanos de seda, después un loro al que llame “Socio”, también gatos y otros dos perros, aparte de “Nubecita”.
El pasado lunes me lo encontré en la escalera, no había escapatoria…
– Hola Jacinto, ¿qué tal? ¿Sigues viviendo en ese lupanar para perros?
– Pues sí, vivimos los 4 estupendamente y no necesitamos a ninguna especie de gominola con patas a nuestro lado.
– Gominola con patas, qué más quisiera tu especie de Cerbero y ahora con sus dos “Cerberitos” tendrás bien guardado tu Averno, ¿no?

Después del desagradable encuentro, cuando pasaban los días, veía a Nubecita, muy nerviosa, siempre estaba cerca de la puerta de salida. Yo sabía lo que quería, me horrorizaba, pero, al final era más fuerte el amor por su nueva familia que por mí.
Así que, llamé a Jacinto.
– Hola especie de “Proxeneta”
– Hola, ¿qué quieres?
– Creo que Nubecita quiere ver a su familia Adams.
– JAJAJAJA
Jacinto se partía de risa, y yo en el fondo también.
– Anda vente tráela y te enseño mi último CD de Country que acabo de comprar.
– CD, mira que eres antiguo…vamos.
Nubecita no paraba de lamer a sus dos cachorritos, eran chico y chica, después de un rato, no parecían tan feos…
Al final los animales no paran de darnos ejemplos…la belleza está en el interior.

FIN