Mi viaje por África
Santiago Mate Cisneros | Mcgregor

3/5 - (2 votos)

Subiendo al avión en Madrid, presentía que el viaje iba a ser especial. Viajaba a Tanzania a una reserva natural en un viaje programado por una agencia de viajes creo que era halcón viajes. Llegamos en cuatro horas y también íbamos cuarenta personas de distintas partes del país. Al bajar del avión un grupo de niños jugaba con unos botes y latas. Andando a prisa a coger un autobús que nos dirigía a la reserva. Montados ya en el bus, dejamos atrás una pequeña ciudad e íbamos viendo el paisaje de árboles como el bog y plataneros. Aún también se veían animales andando por el camino con el autobús, como jirafas algún elefante y leones allá a lo lejos pero separados del resto de animales. Unos todoterreno nos esperaban, exactamente dos azafatas y tres señores con traje que más bien parecían del estado. Nos hicieron bajar del bus en un descampado y cogimos ya unos todoterreno que tenían aparcados en la esplanada, tripulados por unos aborígenes negros al mando de los tres con traje. Poco a poco nos fuimos adentrando en la selva y en un árbol medio raido se vio al leopardo arriba, gacelas corriendo en grupo hacia el abrevadero y una elefanta madre con sus crías . Hasta ahora todo bien, una mujer sacó su cámara de fotos y se puso a sacar fotos a los leones cuando estábamos un poco cerca, para mayor sorpresa los leones vinieron corriendo a por nosotros aunque los vehículos eran más potentes y tenían mayor velocidad. Después de dejarlos atrás, paramos a almorzar bocadillos y nos llevarían de vuelta a la pequeña ciudad donde dormiríamos en un motel. El viaje de unos siete días fue el siguiente todos los días; salir a ver selva – comida- paseo por la ciudad y cenar y descansar en el motel.