144. MITO DE LA TABERNA
Aitor Bergara Ramos | Jardiel Poncela

—Nada es lo que parece dentro de la caverna.
—Esto es un bar, Platón, no una caverna.
—Un bar y una caverna son lo mismo.
—Salvo que en las cavernas no dan copas.
—Intentas confundirme
usando la mayéutica socrática.
—¿No hiciste demagogia tú en tus diálogos?
—Pongamos por ejemplo a aquella chica rubia.
—Me ciega como el sol su cabello de oro.
—Es solo una apariencia, esa mujer.
Nada sabes de ella, excepto su hermosura.
—¡No es tan vulgar saber!
—Tal vez se tiña el pelo o tenga caries
o le robe las joyas a su abuela.
—¿Están libres las feas de quebrantar la ley?
—Quiero decir que debes conocer la verdad antes de amarla.
Quien ama la mentira es un idiota.
—Me has quitado las ganas de pedirle el teléfono.
—Has de estar satisfecho por lo que has aprendido.