667. NO ES TAN SENCILLO COMO PARECE
JUAN ANTONIO TRILLO LOPEZ | SOLIPANDI

Teleborbón ha emitido en prime time un emotivo documental que recoge un día de trabajo cualquiera de Su Majestad Felipe VI. El objetivo del programa es mostrar de primera mano a todos los españoles lo duro y exigente de su agenda diaria que no es tan cómoda como podría aparentar a priori.
La jornada la inicia nuestro Rey bien temprano en la Plaza Mayor donde tras desayunar un café con churros, inaugura la nueva sede del Instituto Luis Bárcenas, centro de reciente creación que divulgará la corrupción española por todo el mundo y será uno de los grandes pilares de la Marca España. El singular acto comenzó con el toque de campanilla a cargo de Rodrigo Rato, una de las grandes figuras del sector, y tuvo como invitado especial al señor Urdangarín. Fue una verdadera lástima que las esposas que tenía puestas Don Iñaki impidieran que estrechase la mano de su real cuñado. A las doce, Su Majestad presidió en la sede madrileña de Bildu, la presentación del libro ¡Arriba España! escrito por Arnaldo Otegi, en el que se glosan las virtudes de la patria española y se apuesta por la defensa a ultranza de la unidad nacional y el rh hispánico. Especialmente emotivo es el prólogo de Carles Puigdemont, que sin embargo y en el último momento, excusó su asistencia al evento aduciendo ambiguos motivos de agenda.
Tras reponer fuerzas en un comedor social de Cáritas, Don Felipe acompañó a su Emérito padre y a una señora rubia a la sucursal de un famoso banco suizo donde depositaron unos maletines y firmaron unos extraños documentos en presencia del Fiscal de Delitos Monetarios de la Audiencia Nacional que actuó como notario del chanchullo. El paseíllo fue seguido con profunda emoción por un público enfervorecido que plasmó en las cámaras de sus móviles este histórico momento.
Más tarde, el Rey asistió como invitado de honor al congreso Vistalegre X donde 74 partidos de izquierda tratan de unir sus fuerzas por enésima vez en una candidatura republicana de consenso, si bien antes de empezar el acto, doce formaciones abandonaron la reunión en protesta por la presencia del Jefe del Estado. La vuelta a Palacio coincidió con la puesta de sol lo que pone de relieve lo agotadora de una jornada que podemos calificar de maratoniana y que dejaría exhausto a cualquiera. Por desgracia el descanso real se vio retrasado por el inesperado corte de unas calles a causa de la presencia de un grupo de manifestantes de la extrema derecha liderados por el señor Abascal que gritaban consignas en defensa de los derechos del colectivo LGTBI, los MENAS y las feministas.
Por fortuna, nuestra Familia Real se desplaza mañana al Palacio de Marivent en Mallorca donde podrán relajarse durante una semana del tremendo estrés que este infernal ritmo causa incluso a los privilegiados que tienen sangre azul en sus venas.