635. OFERTONES, STAR WARS Y EL FIN DE LA HUMANIDAD
PATRICIA MACARENA JUAREZ PATRON | Patricia JP

Hola. Vengo a abriros mi corazón, porque antes he abierto otras cosas. Veréis, recuerdo perfectamente el día que me di cuenta de que, como raza, ni somos superiores, ni sabemos qué hacemos en la vida. Hace unos meses me apunté a una promoción de una clínica de estética. ¡Qué ofertón! Qué personal tan maravilloso, qué lugar más elegante, qué céntrico. Todo ideal, hasta que llegó el día de la cita, en mi caso, para la láser (“el invento del siglo”, me decían).

Fui siguiendo instrucciones, mientras tenía la mente en otras cosas. El trabajo, el plan del fin de semana, llamar a mi madre, y un largo etcétera. Y DE REPENTE, cuando conecté con la realidad, el famoso “aquí y ahora”, me di cuenta de que estaba a cuatro patas, desnuda, con una mano en cada cacha del culo, para abrirlo más y facilitar el acceso. ¿El acceso de qué? Pues de una pistola pequeña digna de Star Wars que, literalmente, me abrasaba el culo. Olía a pollo quemado. Y, en ese preciso instante, conecté con mi yo interior, que estaba flipando con la estupidez humana. ¿Lo peor? Que estaba allí voluntariamente, y pagando (después de todo, el “ofertón” no era tan ofertón). En fin, si hay vida inteligente en otros planetas, entiendo que no den señales…porque sí, qué elegancia, qué maravilla pero, sobre todo, qué ESTUPIDEZ. Como diría Mafalda, «Paren el mundo que me quiero bajar».