948. PAPÁ CIERVO
Jose Baron Bamala | Jose Barón

Soy un ciervo papá. Y vivo en la página tres de un cuento para niños, en la sección infantil de una biblioteca. El cuento se titula Animales del Monte.
La mamá de la familia de los jabalís, que viven en la página cuatro, dice que los dibujos estamos muy mal hechos. Y la verdad es que, aunque me cueste admitirlo, creo que tiene razón.
“Poco realistas”, es el comentario que más escucho a los papás que vienen con sus hijos a la sección infantil. Aunque, bueno, hay papás que utilizan expresiones mucho peores. Una vez, uno, dijo que los dibujos eramos una «M….»
Cómo está todo!
Es curioso, pero a las mamás no parece importarles tanto que yo parezca un perro con cuernos. Ni que la mamá ciervo, sea paticorta. O que tenga los ojos como de rana.
Las mamás repasan nuestros nombres en voz alta con sus hijos: -El ciervo, la cierva, y el cervatillo –. Entonces el niño lo suele repetir y pasan a la página cuatro: –El jabalí, la jabalina, y el jabato –. Y el niño vuelve a repetir. Así de sencillo!
Pero los papás…! Los papás erre que erre con lo del dibujo. Que cojan el National Geographic si quieren realismo.
Ayer, un niño de unos dos años nos cogió fascinado: –Mira, es un caballo!
–No. Es un ciervo –le contestó su padre. “Otro padre!», pensé.
Y continuó: –El ciervo tiene cuernos, pero el caballo no. Lo ves. El papá ciervo, la mamá ciervo y el ciervo bebé.
–El papá tiene cuernos –dijo el niño.
Y el padre no contestó. Se quedó con la mirada perdida y empezó a llorar. Sin hacer ruido.
El niño no lo vio porque me estaba mirando a mí, y repitió: –El papá tiene cuernos –. Y esta vez sí, el padre le contesto: –Sí, hijo, sí. El papá tiene cuernos.
Se le rompió la voz, soltó el libro y empezó a llorar a moco tendido. El niño le abrazó y estuvieron llorando juntos un buen rato mientras se abrazaban. Fue extraño, la verdad. Pero ha sido el único papá que no ha hecho ningún comentario sobre el realismo de los dibujos! Me cayó muy bien. Espero volver a verle por aquí.