Peluquería
Rodrigo Pena Tojo | Verde

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Era mi primera cita con aquel peluquero. Yo iba un poco alerta porque anteriormente había tenido muy malas experiencias en otros sitios, ya no por el corte, sino por el trato, por la actitud: me hablaban como si fuera una niña pequeña, no atendían a lo que les decía, usaban apelativos cariñosos con demasiada confianza, totalmente fuera de lugar…



Todo esto me pone de los nervios, pero el colmo ya suele ser la mala reacción cuando me altero un poquito al contacto con el agua: ¡siempre está o gélida o infernal, no hay término medio! Y esos champús con olores tan exóticos, ¡qué asco!



Reconozco que a veces mi reacción para expresar que no me está gustando puede ser un poquito exagerada, pero tampoco veo de recibo que se me echen encima dos o tres personas para calmarme.



En general queda muchísimo que mejorar en las peluquerías caninas.