232. PODEROSO MOTIVO
JUAN MANUEL ARCE GIL | KOKO

Aquella fría mañana, Fermín estaba dispuesto a no abandonar la cama, dormía plácidamente lanzando al viento sonoros ronquidos. Los golpes en la puerta de su habitación, interrumpieron acaso tan subliminal momento. Su padre ingresó sin disimular su asombro, al verlo enroscado entre las sábanas y con el rostro desencajado.
– ¡Vamos, hijo, levántate, debes ir al colegio se hace tarde!
– Papá, no quiero ir más- dijo mientras abrazaba una de las almohadas de plumas, dejando una evidencia firme de su decisión.
– Así, ¿y por qué no quieres ir?
– Para serte sincero, te diré los verdaderos motivos: estoy cansado de esta misma rutina. Además, me siento aburrido de las burlas de los niños, ya no soporto más.
– Bien, veamos. Ahora te mencionaré las razones ineludibles por las que tienes que ir: porque es tu obligación, tienes cuarenta años, y, porque eres el director del colegio