¿POR QUÉ NO ME ESCRIBES?
MIGUEL SÁNCHEZ ORTIZ | MIGUEL UMMNOSEP

5/5 - (2 votos)

Nada más empezar la cita supe que no te había gustado. Cuando acabó, supe que jamás te volvería a ver.



Una buena app para ligar debe tener como objetivo que te la acabes borrando, que deje de hacerte falta. Con una primera cita ocurre todo lo contrario: esta no debe acabar nunca. Tiene que empezar con dos besos en persona y seguir con una foto en pijama que diga “ya he llegado”, con un “buenos días” a la mañana siguiente y con varios “tengo ganas de volver a verte” durante la semana.



Contigo eso nunca pasará. A la hora de despedirnos, tuve claro que no me volverías a escribir. Que ni siquiera te ibas a preocupar de que llegase bien a casa ni me ibas a pedir el bizum de la mitad de la cena. Era obvio que no responderías al mensaje en el que te hablaba de lo bien que me lo había pasado.



Quedamos un jueves y hoy es más domingo que nunca.



¿Por qué no me escribes? Me he quitado Instagram porque no quiero ver qué haces a través de stories. No quiero verte de cañas con alguien que no sea yo.



¿Por qué no me escribes? Me gustaría bloquearte porque así sentiría que si no me hablas, no es porque no quieres, sino porque no tienes opción.



Todo sería más fácil si simplemente me dijeses lo mucho que me odias. Que no te gusté, que soy insoportable, que no hay quien me aguante. Ponme un mensaje. Uno solo. Escribe “no quiero volver a verte” y pulsa el botón de enviar. Dime que te deje en paz. Que esto que nunca llegó a empezar ya ha terminado. C’est fini. The End.



¿Por qué coño no me escribes? Por más que lo pienso no entiendo para qué dijiste que te gustaría volver a verme. Te fue tan fácil mentirme a la cara y te es tan difícil decirme la verdad por Whatsapp.



No te entiendo.



¿Por qué ahora quieres conectar conmigo por Linkedin? No te haces una idea de lo mal que me ha sentado ver tu nombre en la pantalla del móvil. ¿Qué haces queriendo ser mi amigo en una app de trabajo?



No te voy a aceptar. ¿Quién te crees que eres?



Bueno, sí. Te voy a aceptar y cuando cambies de curro, voy a felicitarte y me voy a alegrar muchísimo por ti. Porque yo no soy como tú.



Listo. Ahora, déjame en paz.



13:06h. Nuevo mensaje vía Linkedin:

Ay, menos mal que te he encontrado! Me robaron el móvil de camino a casa el jueves e intenté escribirte por Instagram al día siguiente después de pasarme la noche en comisaría. Imagino que no usas mucho IG porque no me has respondido y dios, menos mal que me acordaba de tu primer apellido y te he podido buscar por aquí! Cómo estás? Qué tal ha ido el finde? Te gustaría tomar algo esta semana?



Qué raro hablar de esto por Linkedin jajajaja