986. POR SI ACASO…
Montserrat Gil Casals | Eskedar

Marcelo está tomándose el café y va apalancándose en su butaca. Es su mueble preferido, con un reposapiés que le permite hacer la siesta cómodamente. ¡Y en ello está! Cierra los ojos, dispuesto a relajarse, pero…

– Por todos los demonios del infierno. ¿Has escuchado, Marcelo?

Su mujer está haciendo comentarios sobre algún programa de televisión. Se los traga todos ¿Le dejará dormir?

– El hombre del tiempo se ha perturbado. Dice que esta noche habrá una lluvia muy especial, UNA LLUVIA DE BEBÉS. ¡Vaya disparate! Comenta que el cambio climático ha traído un cóctel de organismos que han ocasionado embriones vivos en la atmósfera y que la lluvia traerá bebés humanos. ¿Me oyes?
Pilar sube del tono de voz y vuelve a repetir: “¿Me oyes?”. Marcelo da un brinco y abre los ojos. Parpadea un par de veces. ¡Carajo! No sabe si está en medio de un sueño o si su mujer está loca de remate. ¡Así no hay manera de hacer la siesta! Ella insiste en explicarle el pronóstico del hombre del tiempo. Él la mira incrédulo y adormecido.

– Sí, ya lo sé, esto no se lo puede creer nadie… ¡Los meteorólogos están cada vez más chiflados! ¿Cómo se atreve a explicar algo tan absurdo? Pero…… Hace una disertación científica tan convincente……

Marcelo arruga la frente y bosteza aparatosamente. Ha conseguido desvelarlo.

– Ahora qué… ¿Y si fuera verdad? Parece un engaño, pero… La naturaleza es muy compleja y está todo conectado: las plantas, los animales, el clima, los astros… El cambio climático puede llegar a hacer barbaridades, ¿no crees?

Marcelo coge la taza de café y engulle el último trago, frío y amargo. Pilar va dándole vueltas al tema sin acordarse de qué día es hoy ¡Es una desmemoriada!

– Esta noticia parece improbable, pero, también lo creíamos de muchos inventos y descubrimientos ¿Verdad? Si levantara la cabeza un hombre de la prehistoria alucinaría ¡Vaya que si alucinaría!

Pilar pasa del negro al blanco en un santiamén. Marcelo no piensa discutir, hacerlo puede ser muy cansino. El meteorólogo está haciendo cachondeo ¡Hoy es Santos Inocentes! ¿Quién va a creerlo? Pues parece que su mujer, sí.

– ¿Sabes qué te digo? Pues que, esta noche, nos vamos a la terraza por si acaso. No vaya a ser verdad y nos lo perdamos ¿Estás conmigo? La última vez que el hombre del tiempo nos habló de un eclipse de luna tuvimos pereza y no fuimos ¿Te acuerdas? Aquella mañana la pescadera me hablo del tema y yo sin poder abrir boca. No, mejor ir, por si acaso. Ya está todo dicho ¡No hace falta hablar más! Después subimos a la terraza. Mejor pasar la noche en vela que ser un ignorante.

Y, Marcelo, sigue calladito y desvelado. Ya se ve haciendo de sereno toda la noche esperando una lluvia de bebés, por si acaso……
¡Vaya inocentada!
Si, por lo menos, hubiera podido hacer la siesta como Dios manda……