Primera vez
Patricia Collazo González | Lucía Anderson

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Con el derecho siempre procuro mirar para otro lado, pero el izquierdo termina, sin proponérmelo, prendido al primer ojal de tu blusa, el único abierto. Dejo que permanezca un rato allí. Lo justo como para que no lo notes. Luego los vuelvo a dirigir hacia los tuyos, para comprobar que con el derecho procuras mirar para otro lado, pero que el izquierdo está suspendido en mi boca. Te ruborizas, me ruborizo. Como si tuviéramos quince años y fuera nuestra primera salida a solas. Pero tenemos ochenta y a estas alturas todos los cuidadores del centro estarán buscándonos, porque contra todas las reglas, es nuestra primera salida a solas.