588. QUIERO REPRODUCIRME
C. Bárbara Garrigues Diaz-LLanos | Tomás Walker

Querido amigo ornitólogo, como sabes, desgraciadamente, mi maestro ha muerto.
Duelos aparte, ha llegado mi momento porque, según me explicó, nosotros debíamos seguir el ejemplo del saltarían lanceolado, es decir, que solo se apareaba él. Pero ahora, “A maestro muerto, maestro puesto”. Esto es así, ¿no? Eso espero; porque siento la constante llamada de la naturaleza. Una llamada un tanto molesta, por lo explícita y visible. ¿A ti también te pasa? El otro día hasta dudé de si la “imperiosa necesidad” era tan solo de copular. Pero no, no solo es eso, es que, además quiero reproducirme.
Debo reproducirme.
¿Crees que conseguiré reproducirme?
Una cosa es querer ser infinito y otra muy distinta es encontrar a quién acepte aparearse conmigo.
¿Qué cualidades debo mostrar para conseguir ser seleccionado como macho óptimo? fortaleza (escasa), simetría (casi), capacidad para procurar alimentos y cobijo (mucha, acabo de heredar) y predisposición (infinita).
¿Cómo demostrar todas estas cualidades? Hasta ahora no me he codeado con los lugareños y no sé mucho sobre los rituales de apareamiento de los humanos, pero conozco la mayoría de los que se estilan entre vertebrados y muy distintos no deben ser.
¿Qué ritual seguir? Estás pensando “Papúa Nueva Guinea, aves del paraíso”. Me has pillado. Pero ¿Qué te parece? ¿Qué efecto crees que tendrán los rituales de cortejo más extravagantes del planeta entre las sorianas? Es imposible que no las sorprenda.
Necesito el outfit. Para resaltar la delgadez de mis piernas y mi potencia sexual debería llevar un pantalón negro de látex. Y ¿qué me recomiendas para la parte de arriba? Necesito volumen. Debo confesar que luzco una estructura enclenque y algo desvencijada. Además, debo disimular aquella asimetría de la que te hablé.
¡Ya sé! Camisa negra de raso, fular turquesa con purpurina y blazer negra de lentejuelas con plumas azul cobalto en hombreras y brazos. ¿Eh? ¿Cómo te quedas?
¿Debería incorporarle unos filamentos en las nalgas para frotarle bien la cara con ellos?…
No.
Sería excesivo.
Por último, debo elegir el baile adecuado…
¡Lo tengo! El de Fusil Magnífica.
¡Dios qué nervios y qué responsabilidad!
Mientras llega el pedido de Amazon voy a ensayar los pasos. Los he visto mil veces, pero nunca los he practicado. Extender lentamente los brazos, sacar pecho y ocultar ágil y acompasadamente la cabeza debajo del brazo izquierdo y derecho. (Luego te cuento).
No funciona.
Da mucha grima. Lo he intentado con ahínco, pero, así, desnudo, parezco un pollo crudo oliéndose los sobacos.
Acaba de llegar el pedido; a ver si con la ropa mejora.
¡Mucho mejor! ¡Esto es otra cosa! ¡Es que sin plumas no puede ser!
Vuelvo a los ensayos, cuando esté presentable te mando vídeo.
Es más cansado de lo que imaginé. Hay que tener resistencia física. Ella podría intentar escapar; tendré que seguirla para que no pierda detalle del baile. Fondos, sentadillas, abdominales… Ensayo cada día. Es duro. Tenemos más de 600 músculos, me duelen todos.
Estoy preparado. Listo para propagar mis genes. ¡Deséame suerte! (Luego te cuento).