455. SALVADA POR UN PELO
Lorente Hinojosa | Ally

Hoy es mi primer día de prueba , entregue el curriculum y me cogieron a la primera. Llevo una semana viviendo en Madrid , recién llegada de mi pueblo aun paseo por estas grandiosas avenidas con la boca abierta y sujetando el bolso. Pero me cogieron a la primera , en el anuncio ponía , requisitos : Carácter afable , familiar , trabajadora e imaginativa…
El carácter y lo familiar lo trabaje en el restaurante que teníamos en un pueblito de 20 habitantes en el pirineo de Huesca. Era como si vinieses a casa , con sus pros y con sus contras, llevases corbata o no , yo abría bien los ojos para coger comanda y te preguntaba,¿ que te apetece zagal?, algo que en un lugar turístico siempre sacó una sonrisa, igual que los postres de mi marido…
Lo de imaginativa es una virtud – defecto que hoy he puesto en practica y ha salido bien aunque podría haber salido mal.
El caso es que en la prueba el restaurante estaba lleno , y si eres camarero adivinas a la primera que mesa te va a hacer sudar. Pues bien , hoy había una mayoría de mesas «Casual » rodeando a una mesa de las que piensas, ¿se ha puesto todas sus joyas para venir a verme? casi rozando el rancio abolengo . Yo , muy correcta y después de haberme leído la comanda , he acertado casi todos los primeros y me he desenvuelto con naturalidad, sacando todas mis armas de artillería: Sonrisa natural , no te pases de amable , no escuches nada de lo que se dice… Primer plato superado.
La verdad es que no fue sorpresa que hubieran elegido chuletón y entrecot de segundo , mas que centrados en sus conversaciones no era para demostrar poder entre comensales. La sorpresa vino luego. La señora mas arreglada y enjoyada me paso su ultimo bocado , repito su ultimo bocado , del tamaño de una almeja , que cabía perfectamente en la boca , como para no agobiarte masticando me dijo :-Tiene un pelo cámbiamelo. ¿Cómo ? pensé y por supuesto para nada mis palabras una vez mas coincidieron con mis pensamientos – Claro , ahora mismo -Dije yo.
Me cagüen San Pito Pato , como explico esto yo en cocina … IMAGINATIVA rezaba en el anuncio…
Así que quite el pelo , que era largo y rubio como el de la señora , y le dije al cocinero «CALIENTAMELO UN PELO »
La cara de Póker de la señora era brutal y cuando me pidió explicaciones de porque le devolvía el mismo trozo , yo solo pude responder que había entendido «CALIENTAMELO UN PELO «. Lejos de enfadarse se empezó a reír como si no hubiese un mañana , y las risas y el chascarrillo avanzo por todas las mesas como la ola de un Tsunami.
Me sentí en casa , en el pirineo , en Huesca.