207. SE LA LLEVÓ EL TIBURÓN, EL TIBURÓN
Sofía Martín Jiménez | Sofire

Todo vuelve a la normalidad una semana después de que la vecina Luz García alarmase a todos los bañistas de la existencia de un tiburón en la playa malagueña de Manilva. Nos hemos trasladado hasta su barrio para preguntar a sus vecinos sobre Luz, y nos comentan que es una persona normal. Su antigua pareja, Paco, que dirigía un videoclub en la misma localidad hasta el año pasado, nos dice que Luz se había refugiado en el cine tras la ruptura. “Pero se le ha ido de las manos” concluye.
La mañana trascurría apaciblemente en esta tranquila playa, en la que familias se reunían para tomar el sol y darse un chapuzón. Súbitamente, Luz García llegó a la playa con un altavoz. Primero puso la canción de Titanic para llamar la atención. Se escucharon muchos “ohhhhh” de las parejas más enamoradizas. Algunos, comentan, esperaban el posado de una boda. Sin embargo, Luz García aprovechó el momento de atención para empezar a gritar que se acercaba un tiburón, que huyeran, que huyeran todos. Todos los vecinos huyeron a la arena. Algunos, confirman, se quemaron las plantas de los pies porque eran las dos de la tarde y el sol daba fuerte.
Desconocemos la motivación de la autora, pero según sus amigas más cercanas, llevaba días viendo la película “Tiburón” en bucle. Una vecina de toda la vida añade “esa chiquilla siempre le ha tenido miedo al agua, que el novio la dejase cuando fueron a la piscina no le ha hecho ningún bien”.
Los propietarios de los chiringuitos se quejan de la baja afluencia en los días posteriores al evento. Luz García ha sido puesta en libertad con cargos.