774. SEGUNDA RESIDENCIA
Jaume Escursell Olaya | Zeus

Hace algún tiempo, me llamó por teléfono una promotora de ventas. A mi avanzada edad ya había cumplido casi todas las expectativas de conseguir las cosas apetecibles en la vida: Tenía una enciclopedia por fascículos, una batidora eléctrica…y, no acertaba a imaginarme qué más podía desear. Pero, como no tenía nada importante que hacer y la chica poseía una voz angelical, la dejé hablar por cortesía.
–¿Señor Zarzalejos? Encantada. Soy Gloria Paraíso, de la empresa “Caelum terras” y, voy a formularle una propuesta que puede dar un giro decisivo a su vida. ¿Dispone usted de alguna segunda residencia?
–Pues no. Teníamos un pisito en Perdioelgorro de Arriba pero…
–Mire, nosotros le ofrecemos la oportunidad de poder disfrutar de una magnífica casa pareada…¡En el Cielo, un lugar privilegiado!
–¿Se refiere, señorita a allá arriba?
–¡Equilicuá, un paraje paradisíaco! Ha dado usted en el clavo.
–No, que va, porque sé por experiencia el trabajo que da una casa fuera. Mi pobre Paquita, que en paz descanse, cada vez, venga limpiar, hacer la compra…
–Allí no tendría ninguna preocupación, porque en el momento que usted la ocupe, ya se convierte en residencia habitual para siempre. Estaría usted en la Gloria.
–Si, pero está un poco alejado y a mi edad…
–¡Si está hecho un roble! Pero qué quiere que le diga, nunca se sabe. Cuando ocurre, todo son prisas para saber a dónde vas. Si yo le contara…
–Solo para hacerme una idea, ¿se podría ver el terreno?
–Magnífico, veo que se va interesando. Sin embargo, para ir allí tendría que cumplir un requisito imprescindible.
–¿Tendría que morirme?
–No sea tan negativo hombre, veámoslo desde otro punto de vista. Tan solo tendría que cambiar de vida.
–Vaya. Y ustedes facilitan este pequeño trámite…
–No hemos de tener prisa. Cada cosa a su tiempo. Ya lo dice el lema de nuestra empresa: “A cada cerdo le llega su San Martin”. Con perdón, es un poco agresivo, cosas del márqueting, ya sabe. Pero no existe en el mundo nada más cierto que esto.
–Si, la verdad es que el lema es acojonante, te hace pensar. Felicite al publicista. Solo por curiosidad, ¿se puede escoger la ubicación?
–Naturalmente. Justo ahora estamos promocionando una nueva urbanización en un cirrocúmulo precioso. Tendría que verlo señor Zarzalejos.
–No, gracias maja, ya me lo imagino. Aunque yo diría que aquello ha de ser muy aburrido y solitario.
–No se crea, los domingos y fiestas de guardar hay un ambientazo tremendo…
–Una suposición: Si un día me decido a dar el paso, ¿qué tengo que hacer para llegar? ¿Debo ir a una agencia de viajes?
–Tranquilo, nosotros nos ocupamos de todo
Por no desairar a la pobre chica, me lo pensé durante dos largos años. Sin embargo, ahora mismo he de confesar que estoy encantado. Tengo muy buena vista, no hay vecinos ruidosos y no sufro cada mes el coñazo del revisor de la luz. Alguno de estos días tendré que dedicarme a buscar por aquí arriba a mi Paquita.