164. SEUDOVERSO PIRATA
VENTURA RODRIGUEZ GARCIA | TURINI

<>
con un mástil de palo y las velas de rojo carmesí.
Surca mares con tormenta y se mece en la bonanza pero siempre como rey del mar y sin dejar enemigo escapar.
Le llaman <> y a su capitán Barbarroja por ser sanguinario en la lucha, y cortar cabezas como si fueran rosas.
Después de cada batalla y una vez conseguido botín se dirige con premura hacia la isla de Tortuga.
En el puerto le espera su amada, nerviosa y apasionada, deseando que le cuente sus aventuras y recibir las baratijas, sedas y joyas prometidas.
–Él, al verla de cerca y percatarse de su estado, con gran susto y preocupación exclamó:
–No es verdad amada mía que cuando partí tu eras la mas bella y ahora, juro por mi vida , que ya no lo eres, sino que lo es aquélla, la del pelo rojo, la que esta junto al palo,la hija del dueño del soho al que llaman <> y a la que ahora voy a cortejar.
–Ella con mucha entereza y gran cólera, le estampó una botella en la cabeza.
Barbarroja mareado y con una gran jaqueca, fuese con sus piratas a la taberna de nombre conocida como <> y allí ahogó sus penas con ella, la que siempre esta dispuesta ,la mas bella, la del cuello largo, la botella, de Ron de Jamaica, de entre todas la mas vieja.
Durante varios días en la isla las peleas y broncas provocadas por la bebida eran cada vez mas frecuentes, acabando muchas veces a navajazos y palos entre los miembros de la tripulación del famoso galeón.
Mientras, el capitán intentaba enamorar a la nueva hermosa joven del lugar y, muy a su pesar, al no poder conseguirlo decidió abandonar.
Se habían acabado los doblones para la bebida, todos estaban amoratados, rojos de los palos recibidos y, el capitán, aunque estaba triste y enfadado por no haber conseguido el que pensaba era el amor de su vida, reunió de nuevo a la tripulación para la partida.
Para olvidar las penas, rencores y mal de amores, una vez subieron al barco, juntos cantaron el himno pirata:
,<>
En lo alto del palo mayor el vigía en el horizonte buscaba algún navío encontrar, con el que comenzar una nueva pelea para alegrar al capitán.
No tardaron mucho en encontrarlo y, tras una lucha desigual, el Temido volvió a triunfar consiguiendo un nuevo botín y hundiendo a su oponente sin piedad.