1378. SUEÑOS HÚMEDOS CON PAQUIRRÍN
Aida Campos Bescós | Aida Campos

Miras a sus hermanos, a su padre, hay algo que no cuadra. La sensación es parecida
a lo que sientes al abrir la caja de la hamburguesa después de haber visto la foto, que
decepción. Y es que si lo piensas, Kiko Rivera es como un Big Mac, exterior blandito
y doble de carne, pero cuando lo miras a los ojos te das cuenta de que no lo han
hecho con mucho amor. Pobrecillo, cuantas veces lo habrán mirado de esa manera…

Bueno pues yo ya no lo veo así, porque he soñado con él y tengo que decir que ha sido mágico. Tanto que si algún día estuviera con él lo primero que haría sería darle un abrazo sincero, que el chaval se lo merece. Un abrazo potente, que haga que las pelusas de su ombligo acaben en mi camiseta. Habrá quien no lo entienda y piense que como a buen hijo de torero con este tío lo que habría que hacer es cortarle las dos orejas y el rabo, para evitar que se siga reproduciendo. Pero si algo nos ha enseñado Disney es que la belleza está en el interior y, a falta de bisturí, creo que lo suyo es conocerle. Así que no me tratéis por loca ¿Habéis visto esos ojitos? Por favor, ¡quién no querría estar con él!

Yo personalmente no veo el día en que mi sueño se haga realidad. ¿Cómo sería una cita con él? Sencillamente PER-FEC-TA. Seguramente, solo por curiosidad, le daría de fumar marihuana, para ver si esos entrañables ojitos se pueden hacer todavía más pequeños. Mientras, charlaríamos de nuestras cosas y le haría ver lo afortunado que ha sido en la vida. Si tío, eres calvo, entrado en carnes y más feo que mandar a la abuela a por droga, pero al menos dios te ha compensado con mucha pasta, siéntete agradecido y valóralo. Yo ya lo hago.

Si hiciera buen tiempo lo llevaría a pasear por la playa, que idílico… la arena bajo
los pies, la brisa en la cara y … ¡Oh joder! Descubrir que tiene más tetas que yo, que
chungo. Pero no pasa nada. Nada ni nadie podrá estropear este momento, así que caminaríamos juntos hasta un acantilado donde ver la puesta de sol mientras comemos unos Risketos. Eeeeh ¿Hola? ¿puede existir algo más sexy en el mundo? Lo dudo. Porque NADA, y repito NADA, en esta vida puede competir con la imagen de Kiko Rivera lamiendo uno a uno sus deditos naranjas con mirada picarona… Y para colmo ¡¡con un atardecer de fondo!!… Puff solo con pensarlo no sé si sería capaz de controlarme ante semejante portento de la naturaleza.

No sé qué pasaría después, ni si alguna vez este gran sueño se llegará a cumplir… Pero lo que tengo clarísimo es que, a partir de ahora, cada vez que abra la caja de un Big Mac me acordaré de él. Y espero que después de leer esto, tú también.