1212. TARDE EN EL CHIQUIPARK
CARLOS PÉREZ MORENO | Carlitos Güei

A la fiesta de cumpleaños de Kike asisten, entre otros, Hugo el que se come los mocos, Clara la que se chupa el dedo, Patricia la que pinta fuera de la raya, Rubén el que se muerde el puño de la manga, y Esther la que aún lleva pañales. La celebran en el Chiquipark al lado de casa de Daniel. Por eso, él llega de los primeros.
Daniel corre hasta una mesa y pide un «sumo» de piñacotón. El padre de Kike, que hace de camarero, le sirve un zumo de melocotón. No, de piñacotón, reitera el niño. Pero el camarero ya atiende otras peticiones. Daniel deja el zumo en un lado y corre hasta el tobogán donde está Clara, que está con Kike, el del cumpleaños. Los tres chupan un rato el tobogán. Kike se encuentra en el suelo una piruleta llena de pelos y se la come a escondidas. Vuelve donde Clara y le tira del pelo. Clara llora a todo pulmón.
Llegan al recinto más invitados: abrazos entre niños, besos entre madres, choques de manos entre padres. Rubén, estresado por la situación, se muerde compulsivamente el puño de la manga. Fatoumata corre detrás de un payaso que cruza la sala. Intenta pisar la punta del zapato del payaso hasta que un padre le dice que deje al señor payaso hacer su trabajo de payaso.
Suena la música. Esther, la que aún lleva pañales, es acompañada por su madre al medio de la pista. Baila arrítmicamente moviendo su culo-pañal y sus brazos rechonchos. Todos los niños la imitan. Suena el “Cumpleaños Feliz” de Parchís. El muñeco del Chiquipark, un ratón con pinta de alienígena anoréxico, sale con el pastel. Es de chocolate, grita un niño. No, de «tlufa», corrige Kike. Kike sopla dos veces las tres velas del pastel. Mohamed se come un trozo de tarta y se guarda otro en el bolsillo de la chaqueta para luego. Un padre explota un globo junto a los niños. Los adultos se mean de la risa. Una niña, que es hipersensible, llora y vomita de la conmoción.
La mamá de Daniel sale del bar del Chiquipark con un tipo feo y peludo. Mira, Daniel, el novio de mami – le dice al niño. El tipo atusa el flequillo del niño y le pellizca el moflete. Daniel corre hasta la piscina de bolas de colores y hunde la cabeza. A modo de venganza, arquea la espalda, se tira un pedo y se caga en los pantalones. Poco después, Daniel y su madre se encierran en el lavabo del recinto mientras que el tipo feo y peludo vuelve al bar.
Anuncian por megafonía el inicio del espectáculo. Los niños corren al escenario. Kike luce su corona de rey. Rubén se muerde el puño de la manga. Mohamed recupera del bolsillo su trozo de pastel y se lo come. Se abre el telón. Aparecen Mickey y Donald con trajes mugrientos. Todos los niños aplauden. Algunos padres también. La música inunda el recinto y empieza el espectáculo.